Agencias
Los colombianos eligieron ayer a sus nuevas autoridades locales y regionales en una jornada en la que se registraron al menos siete hechos violentos. El más grave fue en Arauca, en el que falleció, tras recibir varios balazos, Ariel Delgadillo, conductor del vicepresidente de la Cámara de Representantes, Albeiro Vanegas Osorio, cuando su caravana fue atacada.
También se registró la muerte de tres guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), organización que el viernes había llamado a la abstención.
Durante la jornada hubo centenares de denuncias por delitos electorales como el traslado de votantes, compra de votos, presión sobre los electores, proselitismo callejero y usurpación de identidades.
El segundo cargo más importante en esta elección es el de la alcaldía de Bogotá, que fue ganada por el izquierdista y exguerrillero Gustavo Petro, quien alcanzó el 32.16 por ciento del 94.54 por ciento de los votos escrutados.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A