Mario Alfaro Alvarado

La pactooposición Alemán-Ortega

En medio de protestas, intrigas, zan- cadillas, y reclamos, terminó la alegre repartición de diputaciones. Y oportunamente el “gurú” electoral decidió, sin apelaciones, quién se quedó y quién salió de los listados partidarios.

Parece que se pasa por alto —¿desidia, conveniencia, desinterés?— que la campaña electoral encabezada por una reelección inconstitucional, un CSE inconstitucional, una CSJ inexistente, es una farsa, un insulto a los votantes, una burla a un país tantas veces estafado y engañado por los políticos y sus partidos.

Se habla de las elecciones como una cosa normal, como si se cumplieran los principios constitucionales y las leyes que rigen o han regido, aunque malamente, las elecciones en Nicaragua. Se pone en duda un fraude que está a la vista, se demanda supervisión nacional y extranjera y la dictadura dice no.

Ha aparecido por allí una fórmula con buenas apariencias que recomienda a los votantes concurrir a las urnas, porque la abstención favorece a Ortega y sus pretensiones reeleccionistas anticonstitucionales. Es cierto, la abstención favorece la reelección; pero también una votación masiva sin garantías de ninguna especie favorece aún más a la dictadura reeleccionista.

En primer lugar porque es un hecho visible —todos los síntomas están a la vista— de que las elecciones de noviembre ya están robadas.

El CSE, tan inconstitucional como la candidatura de Ortega, no esconde sus intenciones, sus maniobras son amañadas e ilegales: cedulación arbitraria, padrón electoral nunca revisado ni puesto al día ¿y para qué si no sirve para nada?

Alegremente los nuevos diputados y los reelegidos, celebran su triunfo electoral. Faltan los votos, por eso se llama a todo el mundo a votar. Después del fraude ¿servirá para algo protestar?

Si el robo de las elecciones será una nueva motivación para que la población se lance a la calle y a una sola voz rechace el fraude, ¿para qué llegar hasta allí? Es mejor que un millón de nicaragüenses salgan a la calle y digan no al fraude, que ya está hecho y solo faltan los votos para legitimarlo.

Fabián Medina en su columna del 12/5/11, en forma precisa denunció lo que está sucediendo en Nicaragua: “Esta es una guerra entre valores más grandes, entre la libertad y la domesticación, entre la pluralidad y la uniformidad, entre democracia y dictadura… y no es cierto que todos los sandinistas están de un lado o que todos los ‘no sandinistas’ están del otro”.

¿Cómo es posible que las instituciones de vigilancia del voto duden del fraude sandinista? “EyT advierte posible fraude en las elecciones”, dice el titular de LA PRENSA del 27 de mayo del año en curso. Y en campo pagado en este periódico se lee: “La candidatura presidencial de Daniel Ortega tiene doble prohibición constitucional, es ilegal e ilegítima”. ¿Es esto cierto o es una broma? El Consejo Supremo Electoral es un siervo de Ortega, lo mismo que los “honorables” magistrados de la CSJ y demás instituciones del Estado que funcionan “de facto” porque están fuera de la Constitución. ¿Quién impone la Constitución, si la clase gobernante juega con ella como si fuera un balón en una cancha de futbol? Si no hay Constitución no puede haber elecciones, el pueblo no es un rebaño que puede ser manejado al gusto y antojo de los que detentan inconstitucional e ilegítimamente el poder.

La pactooposición de Alemán y Ortega ha funcionado muy bien en este juego luciferino, inventando y apoyando maliciosamente para mantener un gobierno de explotación y engaño a favor de políticos desaprensivos ante la miseria de una población cada vez más necesitada, mientras la libertad y la prosperidad que le prometen no pasa de ser un engaño.

El autor es periodista.

Opinión

COMENTARIOS

  1. carlos
    Hace 15 años

    Pareceis babosos o lo sois.Salud.Con mis saludos al famoso censor.

  2. lester choi
    Hace 15 años

    la poblacion debe salir a votar es su derecho . ahora si se roban las eleciones los culpables seran aleman-ortega . porque si eso pasa ya no habra salida pacifica que valga solo la violencia la guerra asi como cuando somoza y si eso pasa aleman-ortega deberan ser enjuciados por crimenes contra la humanidad.

  3. Recordando
    Hace 15 años

    Por lo de la excuza y no quiero acusar pero el senor Cruz en las elecciones de 1985 en que no participo la coordinadora nicaraguense anos despues dijo que habia sido un error , ps creio la historia se repite y se vera si se es o no erro participar ante instituciones de y para el fraude

  4. Fernando Gonzalez
    Hace 15 años

    Que Recomiendas? Votar por Ortega es ser partcipe del crimen de violacion a la Constitucion art 147 y 5.
    Votar por Aleman es aceptar el limite de 35% con que vendio Nicaragua(El robo de sus millones es lo de menos, Ortega ha robado mucho mas). Quinonez y el otro desconocido del APRE son cero a la izquierda. Solo queda Gadea, que no es santo ni perfecto, pero entre todos el mas honesto. Que trabaje R Rivas robando, lo que Ortega no pudo ganar limpiamente, todos a votar por Gadea

  5. MADRE PATRIA
    Hace 15 años

    Si no oyen mi clamor, entonces ciertamamente me morire en la opresion y seguire encadenada a otra dictadura peor que la primera.

  6. Roberto
    Hace 15 años

    para que opinar,mas claro no canta ungallo!!! este frenton sabe bien lo que esta hablando,el fraude lla esta hecho todo esta friamente calculado solo faltan los votos, y si salimos un millon a manifestarnos? pero quien nos va a dirigir si no tenemos a nadie?? por que los candidatos de la «oposicion» parece que no se an dado cuenta de nada, ellos solo quieren participar en las elecciones ellos no comvocan a nadie a manifestarse encontra de esta inconstitucionalidad., y ahora quien podra defendern

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