Debbie Ponchner
TOMADO DE LA NACIÓN DE COSTA RICA
El Gobierno de Costa Rica mantuvo una posición más pasiva y decidió no confrontar directamente a Nicaragua en torno a las denuncias de fraude en las elecciones municipales del 9 de noviembre del 2008 por las “complicadas relaciones” con su vecino norteño y por temor a que la inestabilidad política generara una ola migratoria hacia el país parecida a la vivida en los años ochenta.
Así lo revela un cable del Departamento de Estado de Estados Unidos obtenido por la organización WikiLeaks y al que La Nación tuvo acceso. La misiva, fechada el 21 de noviembre del 2008, narra el cabildeo desarrollado por la misión diplomática estadounidense a lo largo de diez días ante la Cancillería costarricense en torno al tema.
CUIDADOSOS
“El Gobierno costarricense hablará claro acerca de las fraudulentas elecciones municipales en Nicaragua en los foros multilaterales, incluyendo el debate de la OEA el 20 de noviembre, pero no confrontará directamente a su vecino norteño”, señala el cable diplomático.
“Aunque Costa Rica es generalmente un fuerte defensor de la democracia y de procesos electorales libres y justos, la propia relación precaria del Gobierno costarricense con su vecino, junto con su temor a repetir las oleadas de inmigrantes del pasado, parecen tener a Costa Rica en una situación pasiva más que en una propositiva”, interpreta en la misiva el embajador estadounidense en Costa Rica en aquella época, Peter Cianchette.
LAS REUNIONES
El cable relata tres aproximaciones a personeros de la Cancillería tica. Los primeros encuentros fueron con Antonio Alarcón, oficial mayor del Ministerio de Relaciones Exteriores, a quien llamaron en dos ocasiones, primero el 10 de noviembre y luego nuevamente el 18 de ese mes.
Alarcón señaló a La Nación que no se iba a referir a ninguno de los cables diplomáticos filtrados por WikiLeaks.
En dichas conversaciones, cita el cable, Alarcón señaló que compartían las preocupaciones de Estados Unidos, al tiempo que hacía notar que tenían que ser especialmente cuidadosos en su enfoque y pronunciamientos sobre Nicaragua, “debido a lo complicado de las relaciones entre nuestros países”.
El tercer encuentro en el que abordaron el fraude de Nicaragua se dio el 20 de noviembre, en una cita ya concertada por el Ministerio de Relaciones Exteriores con Estados Unidos y Canadá, para informarles sobre la visita al país del presidente chino Hu Jintao.
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