Muchas y muchos sueñan con tener una nariz respingada, una nariz levantada, con proyección que sea digna de admiración. La buena noticia es que ese sueño no es inalcanzable.
La nariz es la parte sobresaliente en el rostro humano por eso se ha vuelto un “sueño” y una de las cirugías de más reto para los cirujanos plásticos.
“Esculpir una nariz es un reto para cualquier cirujano. La nariz es el elemento anatómico más evidente del ser humano, por eso los delincuentes se tapan la nariz”, señala el doctor Arturo Gómez Castillo, cirujano plástico del Centro Médico Los Robles.
El cirujano explica que la rinoplastia es un procedimiento quirúrgico que puede producir cambios en el aspecto, estructura y funcional de la nariz. Esta cirugía tiene dos aspectos: funcional y estético.
El primero se realiza cuando hay un trauma, cuando se produce una desviación sobretodo del tabique nasal a causa de accidentes, golpes y con frecuencia presenta fracturas y desviaciones. También puede ayudar a corregir defectos de nacimiento o problemas respiratorios.
La cirugía estética se realiza para aumentar o disminuir la punta de la nariz o las alas nasales.
“Muchas veces el paciente viene al cirujano plástico y trae consigo la foto de un artista para copiar su nariz. El aspecto estético de esta cirugía se da para aumentar la forma de la nariz o disminuirla, se trabaja la punta, se hace más respingada. Se trabaja también las alas nasales. Lo más frecuente es la reducción de la giba cartilaginosa, estructura fundamental de hueso y cartílago. Muchas veces la nariz tiene una joroba y la punta caída lo que se hace es eliminar el exceso del puente y darle una proyección a la nariz hacia atrás”.
El especialista señala que lo que el paciente busca con la cirugía es una nariz socialmente aceptable.
UN RETO
El doctor Gómez señala que los pacientes que se someten a una rinoplastia cambian completamente su perspectiva. “Ellos refieren que las personas les ven algo diferente. El procedimiento deja muchas satisfacciones”.
En cuanto a las insatisfacciones, Gómez precisa que se pueden dar en un margen de hasta un 30 por ciento. “En ese sentido, el paciente debe estar claro que se podrían hacer un retoque para alcanzar el máximo nivel de satisfacción.
CIRUGÍA COSTOSA
Una cirugía de nariz o rinoplastia puede costar entre 1,500 y 3 mil dólares.
En cuanto al aumento, Gómez, explica que se puede hacer utilizando huesos o cartílago de la costilla del mismo paciente, pero también se usan implantes de silicone. El hueso presenta la dificultad de que tiende a absorberse hasta en un 50 por ciento y el cartílago tiende a curvarse.
“Es mejor recurrir al implante de silicone médico, el organismo los acepta”.
El paciente que se somete a este tipo de cirugía debe estar saludable, su hemoglobina que indica la cantidad de oxígeno en la sangre en mujeres debe ser arriba de 12 y en hombres arriba de 14.
Otro de los exámenes que tiene que realizarse es el examen general de orina. “Una persona con infección renal puede infectarse la cirugía de nariz porque los microorganismos viajan por el torrente sanguíneo”.
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