Por Auxiliadora Rosales
En la lucha contra la grasa corporal la tecnología cada vez brinda más posibilidades, lo más reciente para remodelar la figura destruyendo la grasa localizada se llama liopocavitación, una nueva técnica que consiste en licuar la grasa localizada en las diferentes zonas del cuerpo: abdomen, pistolas, brazos, entrepiernas y celulitis.
«Se trata de un tratamiento nuevo, no invasivo, que mejora y remodela la silueta. Esta técnica es muy novedosa a nivel mundial y consiste en licuar la grasa localizada por medio de un ultrasonido de baja intensidad», señala la dermatóloga Eréndira Rizo, directora de la Unidad Dermoestética del Hospital Salud Integral.
Explica que es un procedimiento no invasivo que se realiza en dos fases, la primera está a cargo del médico que realiza la lipocavitación con un ultrasonido de baja frecuencia para ocasionar la generación de ondas de choques capaces de destruir las células grasas. El médico sólo aplica un gel conductor en la zona a tratar, luego pasará la pieza de mano del ultrasonido. «El paciente no siente nada, no duele, ni produce quemaduras. Únicamente se escucha un ruidito cuando la célula grasa es destruida».
La lipocavitación se complementa con una segunda fase, que consiste en un drenaje linfático que estará a cargo de un fisioterapeuta para facilitar la expulsión de la grasa para su posterior eliminación por la orina y las heces. «Lo que el fisioterapeuta hace es una especie de barrido y arrastra la grasa licuada hacia los nódulos adiposos del cuerpo, que se encuentran en la ingle, axila, parte posterior de la rodilla, entre otras, para su fácil eliminación».
La doctora Rizo recalca que no se trata de una técnica para bajar de peso, «porque no existe una máquina o producto mágico que sustituya los ejercicios y una dieta sana».