Dicen que la suerte del feo, el guapo la desea. De igual manera, hay hombres con mucho dinero que están solos o si están con alguien, es por interés. Entonces, si ni el físico, ni el dinero nos garantizan el éxito en nuestras conquistas, ¿cuál es la característica que sí es universalmente atractiva?
Todo en el universo funciona por “espejos”: una pareja de elementos que son iguales pero opuestos entre sí conforman toda unidad a través de una compensación de diferencias. Entre ilimitados ejemplos, ilustraré con: la cara de una persona (dos mitades hacen una), la polaridad que compone toda unidad energética y la unión de la pareja humana. Toda eficiencia menor al 100 por ciento, eventualmente se consume = “tiempo lineal”, entrando al mundo finito. Instintivamente, todas las energías buscamos la eficiencia energética absoluta pero, ésta, únicamente existe cuando la unión de dos elementos iguales pero opuestos entre sí conforman una unidad, que a la vez es compensada por su propio reflejo, que al alternar entre las polaridades de ambas, se crea la continuidad energética perpetua al mínimo costo energético posible. Ésta es la recursividad reflexiva infinita que por ser el nuestro, un universo de espejos, el espejo del espejo tiene que ser el límite de eficiencia universal, que equivale al mundo infinito, cuya eficiencia es tal, que ni el tiempo le puede alcanzar. La luz es producto de este fenómeno, tal como lo confirman las ecuaciones del físico teórico y matemático escocés, James Clerk Maxwell, que describen el funcionamiento de la luz como un proceso reflejado e invertido. Por seguir este patrón, la luz viaja al límite de velocidad del universo: 300,000 km/s; llamémosle “tiempo real”.
La mente funciona bajo este mismo principio; simulando tanto lo infinito como lo finito. Lo infinito ocurre cuando nuestra realidad es producto de un solo plano; compuesta por la compensación de dos elementos: la realidad y nuestro espejo (o percepción) de la realidad. En esta simulación, los costos energéticos de enfoque están perfectamente compensados, experimentando tiempo real = mínimos costos energéticos posibles. Personas en esta simulación son espontáneas, independientes y a la vez, muy atractivas para el sexo opuesto por transmitirles su alta eficiencia energética. Si los costos energéticos de enfoque no son compensados por el primer plano, se recurre a crear un espejo del primer plano (un segundo plano), dejando un número impar de espejos; creando la disparidad que cancela los vectores, pasando éstos de cuadrivectorial (infinito) a bivectorial (finito); como resultado, entrando en juego el tiempo y los costos energéticos que solo pueden ser compensados usando al primer plano como combustible del segundo. Personas bajo esta simulación, rápidamente consumen el gusto de las cosas y, al estar conscientes de sí mismas, son poco espontáneas y por lo tanto predecibles; lo cual es poco interesante para el sexo opuesto.
Irreflexivamente, las mujeres, prueban la eficiencia energética de los hombres con pseudo-rechazos. Cuando los hombres están energéticamente deficientes, interpretan estas “pruebas” como verdaderos rechazos, porque al estar en una posición energéticamente inferior, reaccionan derrotados y fallan la prueba. Sin embargo, si él está energéticamente eficiente, él pasará la prueba. Por ejemplo si ella le dice “¿vos pensás que yo estoy interesada en vos?”, es una prueba y aunque el fuese feo y sin dinero, si él responde con tranquilidad (con eficiencia energética), “sí, ¿por qué no? y le cambia el tema, ella encontrará algo atractivo en su respuesta sin comprender por qué. Cabe mencionar que aunque las pruebas que ellas hacen tienden a ser más intensas y seguidas al principio del encuentro, éstas existirán mientras esté junta la pareja.
La gran pregunta: ¿cómo incrementar la eficiencia energética? Todo estrés es una función de nuestra percepción del tiempo lineal; si éste no forma parte de nuestra conciencia, no habrá estrés. Pero esa respuesta, aunque es certera, no nos ayuda. Sin embargo, en mi próximo artículo: “La Unificación de la Psicología”, explicaré detalladamente la manera más energéticamente eficiente de minimizar al máximo los costos energéticos, ya que la idea no es engañar a quien nos interese, sino gozar de la salud mental que nos permita escoger a la persona de nuestro interés sincero ¡y no a la que las circunstancias escojan por nosotros!
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