El diputado Enrique Quiñónez anunció ayer que se convirtió en el coordinador de la bancada Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), sucediendo en el cargo al antiguo jefe, Ramiro Silva.
De acuerdo con Quiñónez, el pasado sábado Silva habría puesto a disposición de la bancada su cargo de jefe.
No obstante, fuentes de ALN dijeron que a Silva primero lo democionaron y luego le notificaron que el coordinador era Quiñónez.
Por otro lado, Quiñónez acusó al Partido Liberal Constitucionalista (PLC) de haber negociado con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) la conformación de la junta directiva que resultó irregularmente electa el pasado domingo.
Según Quiñónez, a ALN le dejaron dos opciones: mantener el cargo de Carlos García y perder el de Alejandro Ruiz, o quedarse sin nada, dejándole un puesto extra al PLC, que iba a ser ocupado por Carlos Noguera.
El diputado Quiñónez añadió que al PLC y ALN ahora sólo les resta rechazar en junta directiva todas las decisiones que tomará el FSLN con la Bancada por la Unidad Nicaragüense (BUN).
“Es claro que aquí el principal triunfador es el FSLN, son quienes controlan la junta directiva y son ellos los que deciden qué entra y qué no a discusión (…) No sé cuál va a ser la actitud del PLC, me imagino que va a pasar todo el año diciendo que es culpa del FSLN, porque ellos votarán con ALN en contra”, dijo Quiñónez.
Por su parte, el presidente de ALN, Alejandro Mejía, dio a entender que en las elecciones presidenciales de 2011 podría reaparecer ALN-Partido Conservador (PC), al descartar una coalición con el PLC mientras esté bajo el mando de Arnoldo Alemán.
En esa misma dirección se declaró el diputado Alejandro Ruiz, quien sostuvo que al parlamento podría volver la bancada ALN-PC.
Quiñónez, por otro lado, no descartó que el FSLN esté interesado en desaforar al diputado Eduardo Montealegre, para “exhibirlo” ante los tribunales durante la campaña electoral, y sostuvo que ALN no votará por el desafuero a Montealegre.
El diputado Montealegre negó ayer que la Bancada Democrática Nicaragüense no sepa negociar, sino que no están dispuestos a “arrastrarse”.
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