Los dieciocho partidos políticos convocados para las elecciones presidenciales previstas para el próximo 6 de noviembre tienen hasta el próximo 1 de marzo para registrar sus alianzas partidarias ante la Oficina de Atención a los Partidos Políticos, de acuerdo con el Calendario Electoral. Un plazo de 49 días que podría resultar corto para los partidos de la oposición, que desde la derrota sufrida en las elecciones del 2006 no logran la unidad.
Félix Maradiaga, catedrático en ciencias políticas, considera que los posibles escenarios para ese registro son que la próxima contienda sea principalmente entre tres grandes alianzas en las que participen Fabio Gadea Mantilla, Arnoldo Alemán y el presidente Daniel Ortega, “cuya candidatura es ilegal porque está prohibida por la Constitución”, o bien, entre dos alianzas que sólo incluyan a los últimos dos.
Según Maradiaga, el primer escenario es el más probable. A su juicio, este será posible si Gadea consigue una alianza con la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) como el candidato que varios partidos de la oposición y grupos de la sociedad civil quieren por consenso. Mientras el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) que controla Alemán se quede con otros partidos tradicionales, entre ellos el Partido Conservador (PC), y el Frente Sandinista continúe con su proyecto de Convergencia.
El académico no cree en la posibilidad de un tercer escenario en el que Alemán ceda su aspiración presidencial para integrar una gran alianza con Gadea Mantilla, porque advierte que Alemán parece decidido a ser “la piedra en el camino de la unidad” para cumplir con las cuotas de poder que sigue negociando con Ortega.
Según el catedrático, el Frente Sandinista sigue jugando al “minimax”, es decir, “el mayor premio con el menor riesgo”, y es bajo esa lógica que no cerraría el espacio a dos alianzas diferentes en la oposición.
“La división de la oposición es uno de los potenciales para el Frente Sandinista. Otro es que apuesta a un alto nivel de abstención debido a la desconfianza ciudadana en el sistema electoral por los fraudes cometidos. Además, el Gobierno tendrá ventaja con una campaña electoral que dispondrá de los fondos extraordinarios de la cooperación venezolana”, advirtió.
Maradiaga insistió en que el calendario electoral evidenció desde su publicación en octubre del 2010 que “está diseñado para estrechar más los tiempos y espacios de la oposición”.
Sin embargo no recomendó que la oposición se retire de la contienda, porque experiencias como las de Venezuela muestran que con eso sólo logran la autoexclusión, como sucedió en ese país en el 2005.
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