El título de este artículo es de una novela de Ernest Hemingway, y procede de la “Meditación XVII” de Devotions Upon Emergent Occasions, del poeta metafísico John Donne…
El toque de campana formaba parte de nuestra vida cotidiana en el barrio o la parroquia, se puede decir que las campanas hablaban a través de sus tañidos, avisando de los acontecimientos cotidianos o extraordinarios más diversos. A su toque se reunían los vecinos a oír misa; su repique anunciaba la fiesta y su pausado doblar era anunciador de la muerte. Hoy nuestras iglesias no tienen campanas y no hay quién anuncie la llegada de la muerte.
¿Por quién doblan las campanas? Por Justina Alonso Acevedo, anciana a quien las garras de la diabetes tiran de ella, sin asistencia médica, una mujer a la que el INSS sólo le registró quinientas cotizaciones. Por Emilia Flores Rivas otra mujer que trabajó durante quince años en una zona franca y que por negligencia en la administración de la cobranza, el INSS sólo le registra doscientas cuarenta. Por José Chinchilla quien trabajó durante diez años en el Matadero Modelo, quince años en el FSLN y ocho años en Publicar S.A. pero por las mismas fallas de control administrativo el INSS no le registró el total de sus cotizaciones.
Estos asegurados son el ejemplo de treinta mil ancianos que corrieron con la misma suerte, a los que el INSS les niega su pensión reducida aduciendo falta de fondos, como que ellos fueran los culpables de los errores administrativos, malversaciones y saqueos ocurridos en el Instituto negándose a cumplir con la Ley Orgánica del INSS y con la Constitución Política de Nicaragua. Ambos incumplimientos sujetos a sanciones por el Código Penal Vigente y por lo que pueden ser acusados ante los tribunales de justicia todos los miembros del Consejo Directivo del INSS. Y por ellos también doblan las campanas.
Frunze (Rusia), Sandhurst (Inglaterra), West Point (USA), Saint-Cyr (Francia) producen militares de carrera que se sienten orgullosos de ser oficiales y caballeros y nunca se atreverían a prometer algo que saben que no van a cumplir. Ej. Presidente ejecutivo del INSS, capitán retirado, prometió gestionar ante la Asamblea Nacional los fondos necesarios para cubrir las pensiones reducidas de los pensionados con derecho a ella a sabiendas que no tiene ninguna influencia sobre la elaboración del Presupuesto de 2011 que ya debe estar elaborado para su presentación. Un engaño infame indigno de un oficial y caballero.
Nuestro oficial de carrera (¿o en carrera?) lo que debe de prometer es que intentará cobrar lo que el Estado de Nicaragua le debe al INSS por aportaciones que está obligado a enterar por mandato de la Ley y que por cincuenta años nunca entregó y que haciendo números gruesos asciende a cuatro mil millones de córdobas lo que, al no cobrar el Presidente Ejecutivo cae bajo la figura de incumplimiento de obligaciones, figura tipificada en el Código Penal de Nicaragua.
Los que reclaman pensión reducida, tienen las vías legales para emplazar al Presidente Ejecutivo del INSS basados en el nuevo Código Penal por todas las violaciones a las Leyes y la Constitución, pues tienen entre sus afiliados u organizaciones afines abogados que estarán gustosos de llevar estos juicios de los que seguramente no lograrán un fallo, pues, de ganado lo tienen ganado pero no fallarán. También por esto doblan las campanas.
Asimismo deberían presionar a la Asamblea Nacional para que incluya en el presupuesto del 2011 abonos mensuales sustanciales sobre la deuda que el Estado tiene con el INSS, es hora que se luche de forma real y agresiva con posibilidades de éxito; recuerden, hay medio millón de cotizantes que les espera lo mismo que a ellos y que no hacen nada porque están largo de la edad de retiro o creen que nunca llegarán a ella. También por éstos doblan las campanas en forma angustiosa.
El autor fue auditor general del Banco Central de Nicaragua y consultor de la Superintendencia de Pensiones.
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