Una nueva serie de regulaciones a la venta y transporte de los combustibles y sus derivados fue aprobada ayer por los diputados de la Asamblea Nacional, durante la discusión de las reformas a la Ley de Hidrocarburos.
Entre las nuevas disposiciones se establecen registros de control para la venta de combustibles en barriles, de manera especial el queroseno.
Según el diputado Eliseo Núñez Hernández, quien preside la Comisión de Infraestructura y Servicios Públicos, el principal objetivo de esta disposición es evitar que los narcotraficantes se suplan del queroseno para utilizarlo como combustible en los helicópteros que usan para transportar la droga.
El diputado detalló que a partir de la entrada en vigencia de estas reformas, cuando las personas deseen comprar queroseno u otro combustible en grandes cantidades, y almacenarlo en barriles, no se le negará la venta, sino que se le pedirá llenar una solicitud para llevar un control.
La medida también pretende evitar que el combustible almacenado en estos recipientes sea movilizado en transporte colectivo, para que no se ponga en riesgo la vida de los pasajeros.
Para que esta disposición no perjudique a usuarios que viven en lugares alejados donde no existen gasolineras, la ley establece la exigencia de que se abran gasolineras en esas zonas.
Según Núñez Hernández, las petroleras se comprometieron a ponerse de acuerdo entre ellas y distribuirse las comunidades, para garantizar la apertura de al menos una estación en cada lugar alejado, para que los usuarios puedan obtener el producto al mismo precio que el resto del país, aunque el negocio no sea rentable.
Mientras esto se concreta, se podrán emitir permisos especiales para expendios de combustibles temporales o de “bandera blanca”, mientras abren las gasolineras de marca.
Las reformas también establecen regulaciones para la ubicación de las gasolineras y fianzas solidarias, aportadas por las distribuidoras ante posibles derrames. Lo mismo que la prohibición del consumo de bebidas alcohólicas en los food court y en las pistas de las gasolineras.
Las reformas también proporcionan mayores herramientas a la dirección del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), para que regule el precio de venta y el peso exacto del producto en los cilindros de gas butano. También se establece el uso de una válvula única para los cilindros de gas.
Núñez Hernández lamentó ayer que el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) se haya “echado para atrás” en su compromiso de discutir la regulación del precio de los combustibles.
También denunció que hay resistencia a discutir lo referido al factor sesenta, que es la expansión de combustible por efecto de las altas temperaturas. Núñez Hernández aseguró que todas las gasolineras y distribuidoras de combustibles, incluidas las del Alba, al no entregar el factor sesenta obtienen ganancias adicionales por el orden de los 11 millones de dólares.
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