Yo pensaba que la modestia de Daniel, el compañero Presidente, era genuina; por lo menos eso. Pero gallina que come huevo, ni que le quemen el pico; árbol que nace torcido, jamás su tronco endereza; y el zorro pierde el pelo, pero nunca las mañas. El pasado 16 de diciembre, después de asistir a la Cumbre del Alba, Ortega dijo (graduación de cadetes de la Policía) que durante su permanencia en Cuba, Fidel lo sorprendió con una visita. “Se apareció en la casa donde estábamos todos nosotros, con un montón de muchachos, una parte de los hijos, una parte de los nietos, y allá a conversar largamente”, precisó Ortega, agregando que “todos se tomaron muchas fotos” con el líder cubano y que aunque Castro lo autorizó para hacer con las fotografías lo que quisiera, él (Ortega) había decidido no publicarlas. 20 días se aguantó las ganas de sacar pecho y despuntó el año luciéndose, según él.
No dudo del orgullo que siente Daniel al mostrarse junto a Fidel. Más aún cuando lo hizo con más de 20 parientes “un montón de muchachos, una parte de los hijos, una parte de los nietos ”, dijo Ortega excitado. No era para menos. Daniel la sacó del estadio, pues antes, ni Rafael Correa, Evo Morales, Fernando Lugo, Cristina Kirchner, Lula Da Silva o el mismísimo Hugo Chávez (con todo y su petróleo) habían logrado tomarse una foto tan grande (es decir, con tanta gente a la vez). El que más bulla había hecho era Manuel Zelaya a quien Castro le aceptó (y se puso) el sombrero que lucía el vaquero hondureño. El compañero Ortega pues, se las ganó a todos.
Las fotos con Fidel no son orgullo para la mayoría de los nicaragüenses. No porque Castro no sea un personaje, (del mal, pero personaje). Por motivos de trabajo, yo mismo tengo una foto con el dictador cubano y aunque el compañero Daniel fachentee, a mí también me llegó a visitar a la casa de protocolo donde estaba hospedado en la casa piñateada del residencial El Lago, en donde también hospedaron al compañero Daniel y su familia.
Pero veamos el lado positivo: la foto de Daniel con Fidel tiene un mensaje inolvidable, pues Daniel sueña terminar como Fidel (reinando a los 83 años y los que le faltan) y ese sueño (para nosotros, pesadilla) se le termina a Daniel la madrugada del 10 de enero del 2012.
Fidel estará “ahí” mandando hasta que se muera, eso que no quepa la menor duda. Daniel Ortega estará “aquí” mandando hasta el 10 de enero del 2012. Ni un día más, y de eso también, que no quepa ni la más mínima duda.
Ojalá que Daniel le muestre a su “Juventud Sandinista” su vasta colección de fotos con Hussein, Honecker, Kim Il Sung, Ceaucescu, Jaruzelski, Zhivkov y muchos otros que de seguro tendrá en una bella galería de su amplia residencia. Lástima que el presidente Ortega no tuvo la oportunidad de posar junto a Stalin, Mao Tse-Tung, Pol Pot, y muchos otros más que como Fidel Castro pertenecen al estercolero de la historia.
El autor fue Ministro de Defensa de Nicaragua
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