Un Souvenir como éste causó las heridas de Berlusconi. LA PRENSA/AFP/ GIUSEPPE CACACE

Berlusconi adolorido y hospitalizado

El primer ministro italiano Silvio Berlusconi estaba adolorido este lunes, comía con dificultad y deberá permanecer hospitalizado por lo menos hasta mañana miércoles, con una fractura de nariz y dos dientes rotos, luego de ser agredido por un enfermo mental que le lanzó una estatuilla en Milán, informaron los médicos y sus asistentes.

Por Alessandra Rizzo

ROMA/ AP

El primer ministro italiano Silvio Berlusconi estaba adolorido este lunes, comía con dificultad y deberá permanecer hospitalizado por lo menos hasta mañana miércoles, con una fractura de nariz y dos dientes rotos, luego de ser agredido por un enfermo mental que le lanzó una estatuilla en Milán, informaron los médicos y sus asistentes.

Un funcionario federal dijo que espera que se refuerce la protección del primer ministro, después de participar en una reunión de emergencia con autoridades de seguridad.

Berlusconi, de 73 años, fue llevado de urgencia al hospital San Raffaele de Milán, con la nariz, la boca y un pómulo ensangrentados, después del ataque el domingo por la tarde en esa ciudad norteña. El mandatario acababa de dar un largo y vigoroso discurso a simpatizantes de su conservador Partido de la Libertad.

Berlusconi perdió mucha sangre y estaba tomando antibióticos y analgésicos debido al dolor “persistente”, dijo un informe médico emitido ayer por el hospital.

Sus señales vitales son normales y está comiendo con dificultad pero no necesitará cirugía, dijo su médico, Alberto Zangrillo.

El vocero de Berlusconi dijo que el primer ministro está cansado y que sufre un fuerte dolor de cabeza.

“Intentamos mantenerlo en reposo. A él le gustaría retomar su actividad frenética, pero los médicos dicen que es necesaria la cautela”, afirmó Paolo Bonaiuti a los medios de comunicación italianos.

El primer ministro pidió ver los periódicos al despertarse ayer en el hospital y fue visitado por sus asistentes, agregó Bonaiuti.

Berlusconi atraviesa un escándalo sexual y encara juicios penales en Milán después de que una ley le retiró su inmunidad este año. Ha enfrentado protestas en su contra, como una con decenas de miles que marcharon por las calles de Roma el 5 de diciembre para exigir su dimisión.

AGRESOR OFRECE DISCULPAS

El agresor, Massimo Tartaglia, de 42 años, quien desde hace 10 años se somete a tratamiento psiquiátrico, se encuentra detenido en una celda aislada de la cárcel de Milán y será juzgado por “heridas graves premeditadas”.

En una carta, divulgada por sus abogados, Tartaglia ofreció disculpas a Berlusconi por “el acto superficial, ruin y desconsiderado” y precisa que “actuó solo” y que “no milita en ninguna organización política”.

Tartaglia empleó como arma una reproducción de la catedral gótica de Milán, que lanzó contra Berlusconi alcanzándolo en el rostro, tras un mitin celebrado en la plaza central, donde se encuentra el célebre templo.

Berlusconi recibió numerosas manifestaciones de solidaridad de los principales líderes políticos nacionales así como del papa Benedicto XVI, de la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, del primer ministro británico, Gordon Brown, del presidente francés, Nicolas Sarkozy y del primer ministro ruso, Vladimir Putin, entre otros.

La agresión, a pesar de haber sido cometida por un desequilibrado, desató revuelo en la clase política y según el diario La Repubblica ilustra “la grave degradación del clima político” en Italia.

El clima político está bajo creciente tensión después de un juicio por corrupción contra Berlusconi, así como por los escándalos sexuales y las acusaciones de un mafioso arrepentido de complicidad con Cosa Nostra.

Berlusconi, que se siente víctima de un “complot” montado por la izquierda, lanzó la semana pasada dardos envenenados contra los jueces “politizados” y la prensa, acusados de sembrar “odio”, “envidia”, “mentiras” y “calumnias”.

Internacionales agresión Berlusconi archivo

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COMENTARIOS

  1. elleones
    Hace 17 años

    Invitemoslo a Nicaragua, con gasto pagado y demosle una estatuilla de la Catedral de Leon y cerca de Daniel Ortega, para ver que sucede.

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