Greenpeace reveló su “lista verde” de las compañías tecnológicas, donde mide el impacto medioambiental del sector. Aprobaron la medición Sony y Sony Ericsson, mientras que Nintendo, Microsoft y LG no pasaron el examen.
En el “Ranking Verde de Electrónicos”, Sony y su filial Sony Ericsson son las dos únicas empresas de las 18 compañías incluidas en la lista en puntuar por encima del aprobado, con un nota de 5.1.
En el lado opuesto, Nintendo ocupa la peor posición en esta clasificación con una nota de 0.8 al haber incrementado las emisiones de CO2 un 65 por ciento durante 2006 y no puntuar en ninguno de los criterios sobre residuos electrónicos.
Microsoft, con 2.15 puntos, y LG Electronics con 3.3 puntos, son las siguientes empresas con peor puntuación. La clasificación la completan Nokia (4.8 puntos), Samsung (4.5 puntos), Dell (4.5 puntos), Toshiba (4.3 puntos), Acer (4.3 puntos), Panasonic (4.3 puntos), Motorola (4.3 puntos), HP (4.3 puntos), Apple (4.1 puntos), Sharp (3.9 puntos), Lenovo (3.9 puntos), Philips (3.7 puntos) y Fujitsu Siemens Computers (3.7 puntos).
En esta edición del ranking, Greenpeace “ha endurecido” los criterios de evaluación sobre “sustancias químicas y residuos electrónicos” para abordar “los problemas ambientales en su conjunto”, según publica una nota de El País.
Los nuevos criterios requieren que las empresas den su apoyo político a la reducción obligatoria de emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI) en el proceso político de la segunda fase de Kioto. Las compañías deben, además, comprometerse a reducir de forma absoluta sus emisiones de estos gases en sus propios procesos de producción.
Según Greenpeace, “la mayor parte de las empresas” sólo abordan este problema desde la eficiencia energética de sus productos en lugar de incluir el propio proceso de elaboración, “de igual importancia”, subrayó la responsable de la campaña de Contaminación, Sara del Río.
En un comunicado, los ecologistas aseguran que el sector de la Información y Tecnología de las Comunicaciones provoca el 2 por ciento emisiones globales de GEI, la misma cantidad que la industria de la aviación, por lo que su colaboración en la lucha contra el cambio climático es necesaria.
No obstante, Greenpeace señala que “muchas empresas han avanzado” en el apartado de la eficiencia energética de sus productos, que cumplen y mejoran los estándares de Energy Star, un programa de la Agencia de Protección Ambiental y el Departamento de Energía de Estados Unidos.