Director ejecutivo – Asociación eNicaragua
Hace unos 9 años escribí para LA PRENSA una columna titulada “Los semi-profesionales en Computación, seguros desempleados del siglo XXI”. Lo que era pronóstico, hoy se ha hecho cruda realidad: tres de cada cinco egresados universitarios en Informática o se encuentran en desempleo total, encuentran trabajo de vez en cuando o trabajan en áreas ajenas a su carrera.
LA REALIDAD ENEL MERCADO
Bajo la presión de la sobreoferta también los salarios reales han bajado: a menudo se despide a un cuadro experimentado para contratar a un recién egresado por un salario más bajo o para ofrecer la recontratación, pero con salario cerca a la mitad de lo antes ganado. La oferta de empleo en el sector público no solamente no crece si no se ha venido reduciendo, puesto que varios proyectos y programas de cooperación llegaron a su fin sin convertirse en actividades institucionales permanentes.
Hay cuadros en alta demanda, aquellos que no solamente presenten su cartón de titulado universitario si no, a lo mejor certificado, experiencias reales con tecnologías y plataformas concretas, como las diversas líneas de productos Microsoft, Oracle, Sun u otros, incluido el área de Software Libre y Código abierto, siempre y cuando el conocimiento llegue bastante más allá del conocimiento básico de LINUX.
PRÁCTICA Vs. TEORÍA
Sin embargo estos conocimientos no se puede adquirir en una aula de clase si no se requiere mucha práctica sea en un laboratorio o taller universitario, sea por medio de una computadora propia.
Los planes de estudio de las universidades siguen sobrecargados con clases teóricas pero a la vez dan poca oportunidad de especializarse y profundizar en algo. Tampoco dan importancia suficiente a la práctica ni prestan en los recintos condiciones propicias para ella. No hay si fuera una sola universidad, que hubiese implementado un programa de apoyo para que los estudiantes obtuviesen su propia computadora en condiciones favorables. Para decir la verdad, al parecer los estudiantes mismos no le dan mucha importancia tampoco, si no se concentran en aprobar sus clases teóricas como dé lugar. Al fin se forman empleados, no emprendedores, pues la formación de empresas propias, desde Cibercafé hasta empresa de desarrollo de sistemas, no es parte del pensum académico tampoco.
NICARAGUA SIN EMPUJE
Como resultado de ya casi una década y media de formación de futuros desempleados y a pesar de miles de personas medio capacitadas, el campo informático de Nicaragua no tiene la fuerza para un empuje económico, como de ejemplo en muchos países asiáticos o hasta en la vecina Costa Rica, sea en la urgente modernización del sector privado, donde Nicaragua anda en la cola de las Américas, sea como un sector dinámico de productos y servicios exportables.
Según nuestra convicción no le corresponde al papá Estado incidir a favor de los ya favorecidos por un estudio académico. Los mismos interesados deben ponerse las pilas para, en conjunto con universidades, otras instituciones de capacitación y el sector privado, cambiarle la dinámica al sector. “Cómo” será tema de debate y ojalá resolución en el evento iEconomía-2007 convocado por la Asociación eNicaragua para octubre próximo.