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GINEBRA/EFE
La ciberocupación ilegal empieza a profesionalizarse, de forma que cada vez son más los especialistas en registrar nombres de dominio (direcciones de internet) con fines puramente especulativos o de extorsión, ayudados por avances tecnológicos como programas de registro automático y masivo.
Las estadísticas del 2006 de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) ponen de manifiesto que la ciberocupación ha llegado a un nivel similar al registrado en pleno boom de la burbuja tecnológica (2000), tras un incremento respecto al año anterior del 15 por ciento.
El director general adjunto de la OMPI, Francis Gurry, reconoció que lo que más preocupa a la organización no es tanto el aumento, sino la causa: la rápida proliferación de avances tecnológicos y nuevas estrategias que favorecen su profesionalización.
Por ejemplo, existen programas informáticos diseñados únicamente para registrar de forma automática nombres de dominio ya existentes, una vez que sus licencias han caducado, y que remiten al usuario a portales de pago donde los “okupas” hacen dinero.
DESAGRADABLE SORPRESA
Así, una empresa puede encontrarse un buen día con la desagradable sorpresa de que su dirección de Internet encamina a los usuarios a otro sitio diferente, donde no se ofrecen sus contenidos, sino otros que muy habitualmente son para adultos o para promocionar el comercio electrónico.
Además de perder potenciales clientes, su imagen puede verse dañada y sus trabajadores tener problemas en el desempeño de sus funciones si éstas implican interactuar con la página de Internet de la empresa.
Pero la ciberocupación también se ha visto impulsada por otras innovaciones tecnológicas, como la posibilidad de registrar nombres de dominio gratuitamente por un período de prueba de cinco días, para obtener, por ejemplo, ingresos con la mera entrada de visitantes.
Tradicionalmente, los nombre de dominio servían como identificadores de empresas u organizaciones en internet, pero “hoy en día muchos se están convirtiendo en meras mercancías con fines especulativos”, lamentó el responsable de la OMPI para la solución de conflictos en este ámbito.