- Este año se cumplen dos decenios de la aparición del primer virus para ordenadores personales. En 1986 se descubrió que una infección informática conocida como “Brain” se estaba diseminando al contagiarse de un equipo a otro por medio de disquetes. Entonces se pensaba que ese tipo de plagas pasaría, pero son más fuertes que nunca
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EFE REPORTAJES
“El problema de los virus es pasajero y durará un par de años”, afirmó en 1988 John McAfee, el ingeniero que fundó una de las compañías que hoy lidera el mercado mundial de programas antivirus.
“Se trata de un mito urbano. Es como la historia de los cocodrilos en las alcantarillas de Nueva York. Todo mundo sabe de ellos, pero nadie los ha visto”, señaló refiriéndose a los virus, Peter Norton, otro de los gigantes de la programación, cuyo apellido es ahora sinónimo de seguridad informática.
Incluso se asegura que hace veinte años, un conocido experto informático del Reino Unido llegó a proclamar que tenía la prueba de que los virus eran un producto de la imaginación de mentes calenturientas.
Sean o no rigurosamente exactas las afirmaciones atribuidas los gigantes de la tecnología, lo cierto es que la mayoría de los expertos de aquella época menospreciaron el impacto de la que hoy se ha convertido en una de las mayores amenazas del universo informático debido a la interconexión de cientos de millones de equipos por medio de Internet y redes similares.
BRAIN ERA PAQUISTANÍ
No hay acuerdo sobre los orígenes del virus “Brain”. Algunos aseguran que fue creado por una compañía paquistaní para ayudar a proteger los programas que ellos mismos desarrollaban y vendían. El virus fue descubierto a principios de 1986, pero probablemente llevaba un tiempo dentro de los ordenadores, ya que se propagaba mediante un método relativamente lento.
Según la compañía de seguridad F-Secure, “Brain” puede considerarse el primer virus para ordenadores personales y y se distribuía a través de los casi desaparecidos disquetes. Dos décadas después, el impacto de los virus es mayor que nunca, porque son diseñados para perseguir el beneficio económico y hacer un daño deliberado a los sistemas que infectan.
Al parecer, “Brain” lo crearon en 1986 los hermanos paquistaníes Basit y Amjad Farooq Alvi, que querían proteger mediante este programa el software médico que creaban para su empresa.
El virus contenía un mensaje con el nombre completo, dirección y teléfonos de los autores, además de una invitación a tomar contacto con ellos para la desinfección del ordenador.
REMEDIO SE CONVIRTIÓ EN VENENO
Cuando los hermanos recibieron llamadas desde EE.UU. y Reino Unido, se disculparon ante los afectados, a los que explicaron que “Brain” no buscaba perjudicar a nadie, sino proteger sus creaciones.
“Bienvenido al calabozo”. Con esta frase se presentaba ante los usuarios de ordenadores aquel primer virus informático que significó el punto de partida para muchos programas que utilizaron durante años el mismo método de infección la modificación del sector de arranque del disco o “boot”.
“Brain”, ahora ya extinguido, se instalaba en el módulo de arranque de un disquete, y al “esconderse” en este lugar se propagaba cada vez que el pequeño disco era utilizado en un equipo.
NO FUE EL PIONERO
Fue el primer virus para la plataforma mayoritaria, los ordenadores personales más usados, pero existieron otros antes que afectaban a plataformas distintas a la de IBM, como Apple.
Aunque “Brain” fue el primer virus que afectaba a los PC, no fue el primer software maligno. Ese “privilegio” le correspondió al llamado “Elk Cloner”, producido por Richard Skrenta.
Este programa, según Wikipedia, fue escrito en algún momento de 1982 por un estudiante de 15 años. Este código infectaba el sistema operativo del Apple II, que se almacenaba en discos, y no alteraba el normal trabajo del ordenador, aunque cada cincuenta reinicios del equipo mostraba un poema.