- Que puedo ser feliz
Me cuenta la historia
de un recuerdo marchito,
sembrado en la memoria
con hiriente y enorme raíz.
Es un sentimiento que no quito.
Lo guardo, cual árbol bendito
que me da la buena semilla engendrada, de fe enriquecida.
Y poder cultivar un nuevo día en el terreno de esta vida.
Quizás un riego fresco
de una sonrisa o de una mirada
venga y se estanque
pintoresco
sobre este triste verde seco.
Sobre esta tierra desalentada.
Y un día confundido en colores
se levantará el humilde mozo
después de sacrificios y dolores.
Sentirá de la vida el gozo,
de las flores sus ricos olores,
de las frutas sus dulces sabores.
Y un sentimiento cosquilloso.
¡De ver la tierra pintada en colores,
al lado del amor de sus amores!