Modelo: Alfredo Alaniz Academia: Eleganza

La chatarra ¡es tu deliri!

El estómago te ruge, ya es casi mediodía y en lo primero que pensás es en una deliciosa hamburguesa o en una pizza gigante calientita. Pero…¿eso alimenta? [doap_box title=»De la vida real» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] ¿Cuál es la comida que más detestás? El pescado no me gusta y peor si es en sopa. El sabor es […]

  • El estómago te ruge, ya es casi mediodía y en lo primero que pensás es en una deliciosa hamburguesa o en una pizza gigante calientita. Pero…¿eso alimenta?
[doap_box title=»De la vida real» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

¿Cuál es la comida que más detestás?

El pescado no me gusta y peor si es en sopa. El sabor es feo y después que lo hacen todo queda hediondo.
Michael Rodríguez
14 años
Colegio San Rafael

Odio la carne, en especial el hígado, porque apesta. A veces me lo como pero por obligación.
Stephany Alvarado
18 años
UAM

Mmm… el arroz aguado no me gusta, es feo, es una comida pesada y el sabor es ¡horrible!
Giovanni Gago
20 años
Bachiller

¡Ay! Detesto el pescado, me gusta cualquier marisco menos el pescado, le tengo miedo a las espinas. Además, el olor…
María Johanna Figueroa
17 años
UAM

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Tenés tres segundos para contestar. ¿Cuál es tu comida favorita? 1, 2, 3… ¿Listo? Si lo primero que se te vino a la cabeza fue una pizza, un hot dog o unas deliciosas donas te cuento que estás reprobado en nutrición. Pero si pensaste en un rica carne a la plancha, pollo asado o en un plato de pastas, ganaste un punto a tu favor.

Esta semana nos dedicamos a andar pesquisando qué comen los chicos de esta época. No sólo en las universidades y colegios sino también fuera de ellos.

Era mediodía, nos fuimos a plantar al Food Court de Metrocentro para divisar qué comían los chicos que andaban por ahí. Le echamos el ojo a un grupo. Eran tres chicos y dos chicas. Ese trío fue algo así como nuestras ratitas de laboratorio.

¡Al ataque!

Nosotros nos quedamos en la mesa. Ellos se dividieron, supuestamente para que cada quien eligiera qué comer dentro de la variedad que había. Resulta que pasaron al rededor de 15 minutos dando vueltas, ya no tenían por dónde caminar y ninguno se decidía aún. Hasta que uno de ellos dijo: “Ay, yo voy a comer hamburguesa”. El resto, como por arte de magia, decidió seguir la misma iniciativa.

Al fin y al cabo todos terminaron comiendo una deliciosa y jugosa hamburguesa, con papas fritas y para agregarle un poco más de antinutrición al combo, no pudo faltar la “big” gaseosa.

Pero ellos no fueron los únicos. En el mismo plan divisamos a varios grupos de amigos que terminaban escogiendo hamburguesa, pizza, subway o… todo menos comida nutritiva.

La miniencuesta

Para que vean que no miento, hicimos una miniencuesta en Galerías Santo Domingo, Metrocentro y el Centro Comercial Managua. Ahí nos encontramos con unas 70 versiones de chicos y chicas de los colegios Centroamérica, Notre Dame, Pureza de María, Americano, Bilingüe Nicaragüense, San Rafael y de la UCA, UNI, UPOLI, UCN, UNIVALLE y UNICA.

La pregunta del millón era: ¿Cuál es tu comida favorita?

Y el primer lugar es para, ta-ta-ta-tán…¡La pizza! Lamento decirlo pero aunque no sea nutritiva, es ¡una delicia! En la lista le siguen esas enormes y monstruosas hamburguesas. Ya más abajo quedaron los hot dogs, subways, papas fritas, nachos, palomitas de maíz, meneítos y obviamente la gaseosa. Como habrán notado, todo lo que está en la lista es comida no nutritiva.

“A mí, las papas fritas me fascinan”, nos respondió María Isabel Juárez, de 14 años, quien dice que come papitas tres tiempos al día. ¡Ah! Y el extra de mayonesa y salsa de tomate no lo podemos olvidar.

Sus amigas dicen que María Isabel es una exagerada pero ella no lo cree. Para ella simplemente es su comida favorita, porque “podría comer sólo papas todos los días”.

Al hacerle la misma pregunta a Marlon Salvatierra, nos respondió que “siempre que salgo a comer con mis amigos o con mi familia pido que vayamos a un lugar donde vendan hamburguesas. ¡Las adoro!” — Perdón… ¿Nos perdimos de algo? ¿Estaba hablando de su familia o de su novia?

Aaaah, Marlon se refería a las hamburguesas, las adora “por su sabor, olor, todo, todo”.

Los guisos y pescado ¡Fueeeeraaa!

Por lo visto, los guisos preparados por las abuelitas ya pasaron de moda. Los chicos de ahora no quieren nada que tenga que ver con vegetales y si están en guiso ¡peor la cosa! Muchos chavalos piensan igualito que Jackeline Montoya, quien nos contó una historia megatortuosa.

Esta muchacha, de 14 años, dice que un día que llegó a su casa después del colegio, la señora que trabaja en su casa le tenía preparado un guiso de pipianes. “A mí me gustaba”, recuerda con cara de nostalgia pero cuando vio ese que le habían preparado, ¡casi vomita! ¿Tan horrible estaba? Pues, según lo que nos confesó Jackeline, todo indica que sí. “Tenía aspecto de comida para chanchos”…. Ehhh… Sin comentarios, menos mal que no se lo comió.

Otra comida no tan querida para los chavalos es el pescado. Sobre todo por el olor. Salvador López dice que “es asqueroso, el tufo es…” Este chico asegura que si ha comido pescado tres veces a lo largo de sus 17 años, es mucho.

¿Tenés ganás de saborear un pedazo de pizza con pepperoni? Yo sí, pero hay que saber distinguir entre comida nutritiva y comida chatarra. Hay cosas que son una delicia para el estómago, pero pésimas para la salud.

El colmo

Algunos traspasan los límites de la chatarra. Por ejemplo, Luis Román dice que pasó “casi dos semanas comiendo hamburguesas en el desayuno, en el almuerzo y en la cena. Después me aburrí pero ahora me gustan otra vez”. ¿Ustedes le creen? Pues yo sí, le creí desde que lo vi. “Se le notan” esas dos semanas de hamburguesas.

Según la página especializada en nutrición www.almientacion-sana.com.ar, comer este tipo de comida trae ciertos problemas. “Te hace la digestión difícil, tiene demasiada grasa y colesterol, proporciona exceso de peso y al comer comida rápida se ingiere más de la mitad de la energía diaria necesaria”.

Otro colmo es el de Jessica Michelle Robleto, quien nos contó que entre un plato de comida normal y una pizza, prefiere la opción B. Pero eso no es nada, dice que en el colegio venden pedazos de pizza y ella se gasta los 20 pesos que le da su mamá en eso. ¡Ni siquiera compra gaseosa o refresco para pasar! Pareciera mentira pero a una sola voz, los chicos gritan: ¡Amamos la chatarra!

Según la página web que les mencioné, los adolescentes deben consumir la cantidad necesaria de nutrientes para lograr un buen desarrollo y en definitiva las hamburguesas o las “fast food” no son la mejor opción. La cantidad de nutrientes que necesita un joven depende de su edad y de su peso.

Ahora echale un ojo a lo que necesitás:

De 12 a 14 años: entre 45 a 55 calorías y 1 gramo de proteínas por kilogramo de peso.

De 15 a 18 años: entre 40 a 45 calorías y 0.9 gramos de proteínas por kilogramo de peso.

Clasificación

Todo terreno

¿Comida? ¡Claro! Todo lo que sea digerible para vos es bueno. Tenés tus preferencias pero a la hora que te sirven lo que pongan sobre la mesa te lo comés. No andás viendo si está cocido, frito… En tu casa ni siquiera te toman en cuenta para que opinés acerca del menú del día porque saben que todo lo que tenga buen sabor y olor va para el estómago.

Todo bajo control

Así como hay comidas que te gustan hay otras que no pero nada es para echarse a morir. De vez en cuando te das tus escapaditas para comer chatarra y lo disfrutás sin remordimientos. Sin embargo, casi siempre estás a la hora adecuada en la mesa esperando tu plato de comida nutritiva.

Chatarra pura

La hora de la comida para vos es toda una odisea. Ponés miles de puntos. Si es arroz tiene que ser volado; si son frijoles, que sean sin cebolla; pollo, sólo frito; sopa de tomate, nunca… En fin, ponés los mil y un pretextos para no comer algo decente. Tu comida favorita es toda aquella que te grita: Chataaaarra esto incluye pizza, hamburguesas, hot dogs y papas fritas.

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