- A pesar del sol, el polvo y el cansancio los del Alemán recuperaron el primer lugar del concurso. ¡Esto se pone bueno!
¿Están listas? Sí… OK… Tres, dos, uno… ¡Fuera! David Flores dio la orden de salida a las cinco retadoras para que iniciaran el tercer reto del Desafío X-treme de Aquí Entre Nos: ciclismo.
Fue una carrera de relevo en la que cada participante recorrió cinco kilómetros. El camino era de tierra. El polvo tenía el mismo poder que las piedras pero esa era parte de la idea.
Con una moneda al aire se rifó quiénes empezarían la competencia y las chicas ganaron. Comenzamos la carrera en las cercanías del Instituto Politécnico La Salle, en León, y terminamos al pie de un ceibón en la Comunidad de Troilo, a cinco kilómetros del punto de salida.
Los chicos recibieron indicaciones de David Flores, presidente de la Asociación de Ciclismo de León y de José Antonio Cordero, de la Empresa Servicomp, quienes nos facilitaron las bicicletas y nos marcaron la ruta a seguir en la competencia.
Mientras todos escuchaban los consejos de estos expertos, Pablo Navarrete, del Colegio Centroamérica, brincaba y se masajeaba las piernas para evitar calambres, según él. Carlos Narváez, del Alemán, le ayudaba a la Mercha a ponerse el casco. Rosisela probaba la bici… y todos hacían el previo calentamiento para comenzar a pedalear.
La jornada del día
Pero antes de entrar de lleno, los muchachos y el equipo de Aquí Entre Nos tuvimos que madrugar para llegar a tiempo a León. Nuestra cita era a las 9:00 a.m. y para eso iniciamos el recorrido antes de las cinco. ¡Ah!, por cierto, José Daniel, del Colegio Bautista y Norma del Colegio Francés, todavía estaban roncando cuando el microbús llegó a la puerta de sus casas. ¡Ay, qué lindos! Pero ni modo, tuvimos que despertarlos.
Al fin llegamos a León. Los chicos se montaron en las bici, las probaron, las acomodaron a sus medidas y … ¡estamos listos!
¡Que comience la fiesta!
Oops, no es la fiesta sino la competencia. El bacanal fue más noche, todavía ando medio atontada por el desvelo pero eso no importa. ¡Sigamos!
10:07 a.m. Las chicas de los cinco colegios están alineadas esperando la orden de salida. El juez gritó: ¡Fuera! La Mercha gritó, la Steicy se quedó atrás. Rosisela, Xochiquetzal y Norma se perdieron en el horizonte. Las vimos pedalear y tomar ventaja.
Entre las cinco chavalas, Xochi llevaba la delantera pero debido a lo pedregoso del terreno, puffff ¡se cayó! Se sacudió el polvo, le echó un ojo a los raspones que me dolían con sólo verlos, se incorporó a la competencia y alcanzó a las demás.
En los primeros dos kilómetros, Rosisela, del Calasanz iba de última y cumplió la predicción del dicho: El que ríe de último, ríe mejor. Casi llegando a la meta, no sé de dónde sacó energía Rosisela y dejó atrás a las otras cuatro chicas. Llegó de primera para darle la bici y el casco a Oscar, su compañero de equipo.
Del otro lado
Mientras las chicas hacían su mayor esfuerzo, los chicos iban en el microbús para ser trasladados al ceibón, el lugar donde se haría el relevo. De paso, le daban ánimos a sus chavalas: Dale, Norma, dale, gritaba Luis.
Vamos, Mercha. Mantené la calma, no te caigás, le decía Carlos.
Más te vale que ganés, si no ganás no vayas a clase mañana, le gritaba José Daniel a su compañera Steicy.
Las caras de todos demostraban ansiedad. Pablo se seguía estirando como gato y Oscar miraba fijamente el movimiento de las bicicletas.
Cuando llegamos al ceibón, los chicos bajaron más rápido que veloz y se ubicaron en sus lugares para esperar a su pareja.
En eso, divisamos a Rosisela y a la Mercha. Luego llegó Xochi y Norma. Todos se habían ido, sólo quedaba José Daniel, del Colegio Bautista.
Pasarán diez mil años pero nunca llegará…, cantaba. Aunque luego quiso darse ánimo a sí mismo y dijo: Lo que importa es la experiencia. ¡Eso, Daniel! No hay que botar la gorra.
Recta final
Todos querían ser los ganadores de la semana… Y en eso vimos que Carlos Narváez, del Colegio Alemán, venía con todo, con la cara pálida, sudado y gastando sus últimos cartuchos. ¡Logró llegar a la meta de primero!
Luego apareció Pablo Navarrete, del Colegio Centroamérica, con la mano derecha arriba considerándose también ganador. ¡Claro que lo fue!
Unos segunditos después llegaron Oscar y Luis a la misma distancia, el cansancio se les notaba a la legua. El polvo y el calor fueron la fórmula perfecta para sofocarse. Cuando Luis estaba casi por llegar a la meta, sufrió una caída de película. Perdió el control del manubrio, se cayó de la bici, dio un par de vueltas junto con ella y Oscar ganó el tercer lugar.
Tarde pero seguro llegó José Daniel. El pobre ya no aguantaba, hasta las piernas le temblaban y su cara no era la más feliz del mundo. De todas formas le deseamos suerte y le decimos que todavía tiene oportunidad para ganar. Todavía les faltan tres competencias, así que el que se descuida pierde.
Los que estaban felices eran los del Alemán. La Mercha se le lanzó encima a Carlos y eso que pensó que habían quedado en el segundo puesto. Cuando se enteró que estaban en el primer lugar de la semana, ¡casi ahorca al pobre Carlos! Eso fue pura emoción.
¿Quién ganará? Pues, echale un ojo al marcador para ver las puntuaciones y hacé tus propios cálculos. Ahorita, el Alemán tomó ventaja, pero nada está escrito en piedra. Y a propósito de piedras, el próximo reto será rapel en San Juan del Sur. Nos acompañarán los chicos de Desafíos Te.Ve, los de www.in2skool.com.ni, la gente de Red Bull. Y por ahí un pajarito nos contó que también irá la barra del Francés. ¡Así que prepárense!