El Presidente y sus enemigos

María José Zamora

Así podría titular don Enrique Bolaños un libro donde relate todas las zancadillas, desaires, trucos, chantajes y demás obstáculos que ha padecido por parte de las cúpulas del FSLN y del PLC, en sus intentos por llevar adelante su plan de gobierno. Don Enrique ha sido castigado por los corruptos, y con él toda Nicaragua, por no hacerse el de la vista gorda, cruzarse de brazos e intentar detener el festín de dinero y poder que originó y ha sustentado, hasta el día de hoy al pacto libero-sandinista.

Por lo anterior, no me extraña que el Presidente de la República haya tenido que rendir el informe anual sobre su gestión gubernamental 2005 este 18 de enero, entre bostezos, cuchicheos, sonrisitas irónicas, cruce de miradas, indiferencia, arrogancia, descalificación e irrespeto por parte de la mayoría de los pocos diputados y magistrados de los otros poderes del Estado que asistieron. Francamente creo que para llegar a dormirse o a conversar como si estuvieran en la terraza de su casa, menos vulgar hubiera sido abstenerse de asistir.

Felicito a don Enrique porque a pesar de ser recibido en un ambiente hostil y desagradable, se comportó en todo momento con firmeza y dignidad. A todos aquellos funcionarios públicos que parecían estar atornillados a sus butacas y a quienes él pasó saludando uno a uno con una afable sonrisa, les dio una lección más de buenos modales y respeto.

En su informe el presidente Enrique Bolaños hizo énfasis en el despegue económico que finalmente ha iniciado Nicaragua, lo que se hace palpable a través de una serie de indicadores económicos como son, entre otros: el aumento de las reservas internacionales y la recaudación de impuestos, la solidez del sistema financiero (en la administración pasada “quebraron” al menos siete bancos), y un significativo aumento en las exportaciones. Nicaragua además ha logrado con esta administración algo que ya estaba perdido y sin lo cual no podríamos subsistir, y es la credibilidad internacional, esto le ha valido al país la condonación de más del 85 por ciento de la deuda externa, su inclusión en la Cuenta del Reto del Milenio y la reactivación del programa económico con el FMI.

Es importante recalcar que sin crecimiento económico la lucha efectiva contra la pobreza es imposible y he aquí la importancia de abrir las puertas a la inversión nacional y extranjera; sin embargo, para atraer esta inversión no pueden seguir las instituciones del Estado al servicio de dos partidos políticos, no pueden seguir siendo los poderes del Estado, instrumentos de coerción y chantaje económico y social.

Los nicaragüenses tienen que enterarse que a todos esos funcionarios públicos que están en los puestos del pacto, con salarios astronómicos, no por sus capacidades sino por su fidelidad a un partido, no les interesa en lo más mínimo abrir las puertas a la inversión porque esto significaría, en primer lugar, competencia para su propio capital y en segundo lugar más empleo, salud, mejor nivel de vida y educación para las mayorías pobres y el día que esto se concretice, estas mayorías jamás volverán a comprar la propaganda de partidos con líderes corruptos, como el FSLN y el PLC, a quienes lo único que les interesa es afianzar su status quo a costa de mantener a un pueblo sumido en la pobreza y la ignorancia.

Por lo anterior, es lógico que el alentador informe del presidente Enrique Bolaños y su propuesta de aprobar las reformas a la Ley de Carrera Judicial y someter a una consulta popular la puesta en vigencia de las Reformas Constitucionales, haya sido como darle un sombrerazo a la lora y por supuesto, los insultos y amenazas de los afectados no se hicieron esperar.

La ciudadanía tiene que ser más beligerante y presionar para que estas propuestas sean una realidad. Sin un sistema judicial honesto, no hay inversión; sin inversión, no hay empleo; sin empleo no hay salud, ni educación; sin salud y educación el futuro es la miseria. El Plan Nacional de Desarrollo es a 25 años plazo y apenas se está comenzando; está en manos de los ciudadanos elegir a un próximo gobierno que garantice seguir subiendo los peldaños de la escalera del desarrollo.

La autora es sicóloga.

Editorial
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí