La imagen que Nicaragua necesita

Jeilling R. Jiménez M.

Nicaragua es un país bello en todos los aspectos, gente popular y dulce, la riqueza cultural que nuestros ancestros nos han heredado es infinita, sin embargo, el mundo sólo sabe que ha sido marginado política y económicamente, que hubo guerra.

Huelgas, actos delictivos y corruptos dan la vuelta al mundo en los diferentes noticieros de reconocidas cadenas televisivas como son los casos de CNN en Español y Univision. Sin embargo, lo que no se conoce en los países a los que llega la noticia, es que hoy Nicaragua es un país que tiene para ofrecer al mundo con los brazos bien abiertos gente amable, una exquisita música que va desde las mazurcas del norte hasta el contagioso ritmo del palo de mayo del Caribe. Muchos ignoran que cada ciudad tiene una historia que contar. Entre las fronteras municipales existe diversidad histórica y cultural. Es maravilloso saber que nuestros pueblos del norte fueron testigos de la presencia de tribus relevantes de México, así mismo que nuestra costa occidental fue centro de concentración de las diferentes razas entre ellos los sutiabas, quienes tuvieron por asentamiento uno de los barrios más reconocidos de nuestro país y el más primitivo de la actual ciudad metropolitana de León.

El mundo tendría un mejor concepto de Nicaragua si en vez de hacer guerra por cualquier cosa nos esmeráramos por hacer del país un destino turístico impresionante; y en vez de destruir los recursos con que contamos, explotarlos al máximo. Es hora de que el mundo conozca la diversidad biológica y paisajística con que contamos, enseñarles que Nicaragua significa tierra de lagos y volcanes y que cada rinconcito de nuestra Patria representa una pieza del rompecabezas llamado Nicaragua.

Las obras inmortales de célebres escritores como nuestro Príncipe de las Letras Castellanas y Padre del Modernismo, Rubén Darío, están quedando en el olvido, al igual que las de Alfonso Cortés entre otros. Si los nicaragüenses no nos preocupamos por limpiar nuestra imagen ante el mundo, que no somos un país lleno de guerrillas ni tampoco que sólo tenemos por habitantes a delincuentes, nadie lo hará y cada día serán más las personas que sin habernos visitado no querrán conocer Nicaragua, debemos tener sentimiento patriótico y amar profunda y verdaderamente a nuestro país. Tomemos el ejemplo de países como México, ejemplo vivo de conservar y saber llevar en la sangre al país que los vio nacer. El reconocimiento mundial que poseen es la recompensa que los voceros artísticos y de toda clase han pregonado al mundo, el que México hoy sea uno de los países más reconocidos a nivel del mundo no quiere decir que jamás ha tenido problemas. Sin embargo, ellos se han preocupado por enseñarle al mundo la otra cara de la moneda. No hay país que no sepa que entre las tribus más destacadas de la era primitiva se encontraban los mayas y aztecas, estos últimos creadores de uno de los sistemas calendario más aceptados, también es impresionante cómo han creado un renombre sobre sus playas como Acapulco y Cancún.

Hagamos conciencia, amemos Nicaragua y démosle la oportunidad de que el mundo entero conozca lo bella que es. En nuestras manos está, mostremos al mundo las bellas playas del Pacífico y del Caribe, nuestra diversidad marítima y forestal, hagamos que el mundo disfrute del delicioso clima húmedo de las montañas del norte, saborear las ricas rosquillas de Matapalos y Somoto, muy cerca de Estelí.

La autora es Licenciada en Administración de Empresas Turísticas y Hoteleras

Editorial
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