Cuánto quisiera ser capaz de terminar tu capítulo, de voltear tus páginas y apagar este fuego. De enterrar este amor tuyo, y mirar nuevos horizontes, de cubrirme con armaduras y que tus ojos no hagan efecto en mí. De ver un sol distinto, de tocar otra melodía, de contemplar con otra mirada las estrellas. Apreciar de otra manera cada mañana, de hallar otra forma de maravillarme con el atardecer y envolverme nuevamente con la oscuridad de la noche. De sentir distinta la vida, como la suave brisa en mis mejillas, y de frenar y decir: ¡ya basta! Nunca más seré cómplice de este amor, pues me hiere como filosa daga. Ana Rebeca Cruz Sotelo Besos Marcas de amor que quedaron pintadas en nuestra piel. Marcas de tu boca tibia al amarme. Marcas de tus labios que delinearon mi cintura, mis muslos, mi cuello, mi rostro. Transferencia de sentimientos. Sentimientos de pasión, de dulce locura, de mariposas mágicas en mi estómago, danzando al ritmo de nuestros corazones excitados. Pequeños deseos por formar un rompecabezas con nuestras bocas. Encajados a la perfección igual que nuestros sexos. Sellos de ternura, de cariño, de vos y yo juntos. Aída T. K.

Decisiones   Decisiones   Cuánto quisiera ser capaz de terminar tu capítulo, de voltear tus páginas y apagar este fuego. De enterrar este amor tuyo, y mirar nuevos horizontes, de cubrirme con armaduras y que tus ojos no hagan efecto en mí. De ver un sol distinto, de tocar otra melodía, de contemplar con otra […]

Decisiones

 



Decisiones


 





Cuánto quisiera ser capaz de terminar tu capítulo,

de voltear tus páginas

y apagar este fuego.

De enterrar este amor tuyo, y mirar nuevos horizontes, de cubrirme con armaduras y que tus ojos no hagan efecto en mí.

De ver un sol distinto,

de tocar otra melodía,

de contemplar

con otra mirada las estrellas.

Apreciar de otra manera

cada mañana,

de hallar otra forma

de maravillarme

con el atardecer

y envolverme nuevamente con la oscuridad de la noche.

De sentir distinta la vida, como la suave brisa

en mis mejillas,

y de frenar

y decir: ¡ya basta!

Nunca más seré

cómplice de este amor, pues me hiere

como filosa daga.

Ana Rebeca Cruz Sotelo

Besos

Marcas de amor

que quedaron pintadas

en nuestra piel.

Marcas de tu boca tibia

al amarme.

Marcas de tus labios

que delinearon mi cintura,

mis muslos, mi cuello,

mi rostro.

Transferencia

de sentimientos.

Sentimientos de pasión,

de dulce locura,

de mariposas mágicas

en mi estómago,

danzando al ritmo

de nuestros corazones

excitados.

Pequeños deseos

por formar un rompecabezas

con nuestras bocas.

Encajados a la perfección igual que nuestros sexos.

Sellos de ternura,

de cariño,

de vos y yo juntos.

Aída T. K.

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