Richard A. Estrada Solórzano
Me refiero a un artículo publicado en este Diario el 19 de agosto en el que Noel Pallais, director general del INTA, se lanza como ofendido por mi artículo “Políticos mal pagados”, publicado en este mismo Diario el 4 de agosto corriente.
Quiero rendirle mis respetos por un curriculum vitae como el que describe en su artículo. Pero ante todo es importante hacer notar que todos los datos que mencioné en mi artículo están respaldados por datos tomados de este prestigioso Diario. El artículo que escribí simplemente refleja el sentir de la población, pues no fui el primero ni seré el último en criticar los “megasalarios”, que como jueces y parte se han recetado los políticos, y para colmo, cuando surge la oportunidad de corregir una injusticia que se ha estado dando por largo tiempo (con la loable iniciativa de ley presentada por el sector sandinista de bajar los salarios a un nivel que tenga concordancia con nuestra dilapidada economía), se recurre de “amparo” para mantener semejante oprobio.
Los técnicos, conductores, conserjes y personal de seguridad del INTA que menciona como ofendidos saben muy bien que mi artículo no fue dirigido a ellos, pues ninguno es tan “afortunado”, más bien ellos se merecen, como otros sectores, un buen aumento en su sueldo. Ellos saben muy bien que yo me estoy refiriendo al sector llamado los “megaasalariados”, repudiados por todo el pueblo por no reconocer la relación entre la miseria en que viven la mayoría y su mundo; por lo que le sugiero que no salga en defensa de ellos pues ya el pueblo no “come cuentos” y tiene la capacidad de diferenciar lo genuino.
En cuanto a la candidatura para el puesto en el BID, la mencioné por la sencilla razón de que el doctor Mario Alonso fue el único valiente entre tantos que consideran que pueden ganar más afuera del gobierno. Al señor Alonso, primero que todo no lo conozco, por lo tanto “el regocijo típico de un resentimiento personal” que menciona el señor Pallais no cabe, y segundo, entiendo que es uno de los personajes más calificados en su ramo que tiene el país. Mis respetos para él.
¿Que dónde estaba yo antes cuando lo salarios eran todavía más grandes? ¿Que cómo explico mi silencio? Pues como respuesta le podré decir que empezó el 16 de junio, con la primera marcha contra el pacto, cuando el pueblo “despertó” al fin y decidió manifestarse y cuando llegue su momento los cambios se harán con justicia.
Y en cuanto se refiere a la última línea del artículo del señor Pallais que dice: “Señor Estrada: ¡Ponga su dinero donde puso su desinformada pluma!”, gentilmente le sugiero que ya que entre su maravilloso despliegue de preparación académica menciona literalmente, entre otros, el de: “Después de obtener el doctorado en Fisiología Vegetal en la Universidad de Arkansas, trabajé durante 18 años como científico principal en el Centro Internacional de la Papa”, pues con esa referencia creo que muy fácilmente podría hacer producir en nuestro suelo el “clon” de la papa de Idaho que daría lugar para abrir franquicias de los famosos restaurantes norteamericanos que preparan a nivel mundial la famosa “papa horneada y estofada”, que sería algo en el que podría con mucho gusto invertir.
En cuanto a mi pluma, todo lo que dije está soportado con datos y fechas contenidos en ediciones anteriores de LA PRENSA y otros medios. Por ejemplo: viernes 19 de agosto del 2005, La Trinchera de la Noticia, en el que el señor Pallais literalmente dice: “Debo referirme a un error de pluma en vuestra edición”. Año 5 No. 1223, domingo 15 de mayo del 2005, con la esperanza que ustedes publicarán la rectificación correspondiente. Por ejemplo… el poderoso director del INTA, Noel Pallais Checa, con un salario de 100 mil 606 córdobas…”
Como podrá ver el señor Pallais, sustento la pluma con datos publicados.
El autor es inversionista retirado.