Luisa Emilia Céspedes
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Nostalgia de la vieja Managua
Luisa Emilia Céspedes
Desde que vivo en Estados Unidos, hace casi 20 años, no me he desligado nunca de mi Patria en asuntos culturales. La política es un tema que vale la pena hablar. Pero desde que LA PRENSA está disponible en la Internet nos sentimos más cerca de nuestros recuerdos y raíces, todos los nicaragüenses del mundo.
Yo tenía 12 años cuando el terremoto de Managua de 1972. Recuerdo que vivía de la Hormiga de Oro una cuadra al sur y media arriba. También recuerdo Managua como si la estuviese viendo. En estos días disfruto mucho de esos recuerdos, pues mi madre, la señora Luisa Emilia Céspedes, estaba pasando sus vacaciones anuales conmigo.
Gracia Diario LA PRENSA por darnos la oportunidad de recordar tiempos idos y tranquilos. Mi madre es una gran conocedora de la vieja Managua. Y yo le digo a manera de broma: Tu doctorado es el barrio San Antonio.
Así que sus recuerdos le permiten clarificar algunas cosas acerca de los artículos previos de la vieja Managua.
Mi madre dice: “Confirmo que la Hormiga de Oro estaba situada a cuatro cuadras del Teatro González, partiendo de la susodicha esquina una cuadra hacia abajo a mano derecha estuvo un centro médico de prestigiosos galenos entre ellos, el laboratorio del doctor Alfonso Wong Valle, el doctor Leopoldo Navarro, patólogo, y otros. En la esquina de enfrente estaban ubicadas las oficinas de los ingenieros Dayton Caldera, hacia la acera izquierda la casa de la niña Triny Medal. En la segunda cuadra estaba la Farmacia Alvarado, frente a esta casa que vivió la familia de Indiana Caldera (q.e.p.d.) estuvieron también las oficinas del Ministerio del Trabajo, e incluso, en esta misma casa vivió el general Emiliano Chamorro. En la esquina opuesta al general Chamorro estuvo la escuela Chepita de Aguerri y, entre otras, la Jefatura Política.
Siguiendo el trayecto, otra cuadra abajo tenemos la tercera cuadra, donde estaba el Edificio Roberto Terán, en el que estuvo la Empresa de Luz y Fuerza (Enaluf). Frente a Enaluf vivía la familia del doctor Roberto González. Esquina opuesta a Enaluf, propiedades del señor Pascual Fonseca. Llegamos a la cuarta cuadra (que ésta es la famosa Calle Momotombo) que es la esquina de la Hormiga de Oro que tenía a su derecha, enfrente, propiedades de don Dionisio Martínez Saenz (don Nicho), esquina opuesta a don Nicho estaba la casa de doña Anita Enríquez de Manzanarez y doctor Gustavo Manzanarez; esquina opuesta a Hormiga de Oro, solar esquinero vacío que si mal no recuerdo era propiedad del señor Guillermo Roa Chávez.
Referente a don Sofonías Salvatierra, siempre fue vecino del barrio San Antonio (barrio adorado por todos los managuas incluyendo a nosotras) desde que tengo uso de razón vivieron muchos años contiguo a los Trajes Gómez cuya casa pertenecía a la familia de don Rafael Cabrera y quedaba esquina opuesta al Edificio Guerrero Montalván; en casa de don Sofonías Salvatierra vivieron las hermanas Zoila América y Bertha Zambrana, pues los unían lazos familiares y de su terruño Niquinohomo. Después se pasaron a vivir del costado norte del parque San Antonio dos cuadras al norte y una abajo en segunda calle noroeste y tercera avenida. Luego se trasladaron a la Calle Quince de Septiembre, de Clínica Especializada media cuadra arriba, quedando contigo a la famosa pulpería La Panchota (de Asunción Santamaría) donde los sorprendió el terremoto de 1972.
La Panadería La Rosa Blanca estaba situada del parque San Antonio, costado norte, una cuadra al lago, media abajo. Sus propietarios eran don Humberto Mendieta y Elsa Murillo de Mendieta, aunque originalmente Javiera Murillo pudiera haber sido su fundadora. Ésta fue hermana del general Andrés Murillo, quien fue ministro del Distrito Nacional e hizo muchas obras ornamentales a la capital.
La autora es nicaragüense, reside en Hollywood, Florida USA.