Fabián Medinaopinió[email protected]
CARNE DE BURDEL
A nuestras miserias, se ha agregado la exportación de carne para burdel. Niñas. Alguien está raspando la olla. Cuando ya no hubo suficiente café, carne o azúcar para exportar comenzamos a vender gente. Un millón seiscientos mil nicaragüenses viven en el exterior y son la principal fuente de ingreso de Nicaragua. Pero el mercado, con esto de la globalización, es voraz y siempre está preguntando: ¿qué tenés para mi? Y como somos un país que ya ha rematado todo, hasta su gente, quedan pues los niños, que bien pueden ser mercancía en tanto haya alguien dispuesto a dar unos centavos por su carne en algún prostíbulo de Guatemala. ¿Tocamos fondo?
EXPORTACIONES
Si a un estudiante de primaria le preguntan en un examen cuáles son los principales productos de exportación de Nicaragua, éste diría probablemente que son: el turismo, el café, la carne, el azúcar… Esa respuesta sería incorrecta. Desde hace mucho tiempo el principal producto de exportación de nuestro país es, insisto, su gente. Los nicaragüenses que viven fuera de su país, principalmente en Costa Rica y Estados Unidos, envían a Nicaragua unos 800 millones de dólares cada año. Ningún otro rubro «genera» tantos ingresos.
TURISTAS
Turismo, por ejemplo, es hoy por hoy el principal rubro «oficial» generador de ingresos. Sin embargo en el 2003 el turismo generó 150 millones de dólares, o sea casi seis veces menos que el dinero enviado por los nicas que han ido a buscar mejor vida afuera. No sólo eso. ¿Saben quiénes hacen la tercera parte de esos turistas que vienen a Nicaragua? Los mismos nicaragüenses que mandan remesas y que de vez en cuando vienen a visitar a sus amigos y familiares.
DISCUSIÓN
Otra vez niñas embarazadas sin llegar a saber por qué, se encuentran en el centro de una discusión en la que ellas, las que ponen la vida, no tienen voz. Nuevamente se discute: ¿aborto o no aborto? Feministas versus conservadoras. Una batalla ideológica preocupada más por quién impone su posición que por la suerte de las criaturas que hoy usan como bandera.
EXTREMOS
Es que cuando estos grupos se trenzan, siempre se va al extremo. No conceden puntos medios. Y la realidad choca con estas posiciones. Por ejemplo, en España, donde se supone hay mucha mayor cultura de uso de anticonceptivos que la nuestra, abortaron el 50 por ciento de las menores de 18 años que resultaron embarazadas. Y este grupo de embarazos representa el 15 por ciento del total. O sea, 15 de cada cien embarazos terminaron en aborto. Esa es una gran derrota para quienes promueven la liberación del aborto.
OPCIÓN
Del otro lado, quienes se oponen a cualquier forma de aborto, piden respetar el derecho que tiene el niño engendrado, a nacer. Pero, ¿qué sucede cuando la madre, a veces niñas de hasta nueve años, corren peligro de muerte por ese embarazo? ¿Qué haremos cuando haya que optar por una de las dos vidas? En la discusión pasada, ponía el ejemplo de los siameses que comparten órganos, y médicos y familiares deben optar. Hay que decidir quién vive y quién muere. Que la ley cierre la posibilidad de optar en esos casos extremos sería inhumano.