Lucía César
En días pasados se celebró la III Feria Nacional de la Tierra, en la que se distribuyó condones a los niños, a la vista y paciencia de representantes del Gobierno y padres de familia que se encontraban en la celebración.
Cabe preguntarse: ¿cuál es el propósito de estas personas al hacer eso con los niños? ¿Es que las autoridades competentes no se preocupan para que esto no suceda? ¿Han averiguado cuál es el verdadero objetivo de estas organizaciones internacionalistas? Sin dudas están pagadas por organismos internacionales a los que pertenecen, y la repartición de los condones es parte de sus obligaciones para lograr el cambio promovido por el neo-colonialismo cultural amoral de la nueva izquierda mundial.
Para los padres de familia es difícil luchar contra esta corriente tan fuerte promovida por personas pagadas para esto y dedicadas a llevar a los niños por caminos equivocados, mostrándoles un sexo libre, y enseñándoles a vivir en un permisivismo en contra de la voluntad de sus padres.
Los niños no están ni física ni emocionalmente preparados para usar los condones. Esto despierta en los niños inocentes el morbo, les roba la inocencia, los incita a conductas de extremo riesgo al punto que caen en manos de abusadores sexuales, promueve la decadencia moral, la promiscuidad aumenta con la repartición de condones, atenta contra el derecho de los padres de familia de educar a sus hijos según ellos consideren hacerlo, violan las leyes del país que protegen a los niños y que establecen la autoridad de los padres sobre los hijos menores de edad; pretenden imponer una ideología anti-familia de hedonismo y desenfreno sexual, fomentan el control de población basado en esta nueva ideología, el medio ambiente no mejora con el uso del condón, la población nunca se ha beneficiado con los condones ya que los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual no han disminuido con la repartición de condones. Más bien lo que necesitamos es mayor inversión en escuelas, hospitales, libros, medicamentos, etc.
Otro grave ejemplo es el folleto de Derechos Sexuales y Reproductivos, un En foque para Adolescentes que el Procurador de la Niñez y la Adolescencia, Carlos Emilio López, coordinador general y co-autor del mismo, distribuye en conjunto con el Fondo para Población de Naciones Unidas (FNUAP). En este folleto se le enseña a los adolescentes, a partir de los 13 años, que “las y los adolescentes tenemos derecho a decidir libre y responsablemente, y según nuestra propia conciencia acerca del ejercicio de nuestra sexualidad y de nuestra fecundidad”. Entre las “libertades” descritas en la página 14 está el “decidir tener o no relaciones sexuales y cuándo tenerlas”. ¿Tienen los adolescentes, de 13 a 18 años, capacidad para tener este tipo de criterio? Las consecuencias las estamos viendo a diario en los periódicos, niñas embarazadas, abortos, etc. En el punto 4 se dice: “las y los adolescentes tenemos derecho a vivir sin que nadie se meta en nuestras vidas ni siquiera la gente del Gobierno”. Pero las leyes del país nos otorgan a los padres de familia el derecho y el deber de inmiscuirnos en las vidas de nuestros hijos.
Por todas partes sentimos el ataque a la familia, dirigido principalmente a los más vulnerables, los niños y adolescentes que más bien necesitan ayuda. La distribución masiva e indiscriminada del condón conlleva a la promiscuidad, a mayores índices de enfermedades de transmisión sexual, de embarazos de niñas y adolescentes, abortos, prostitución, abandono de los hogares que los convierten en presa fácil para trata de blancas y de los depredadores sexuales.
¿Es esto lo que queremos para nuestros niños y adolescentes?
La autora es madre de familia