Hortensia Rivas Zeledón
Cuando los sandinistas tomaron el poder, en julio de 1979, a través de la vía armada y con el apoyo de todos los regímenes comunistas que existían entonces en el mundo, le impusieron a los nicaragüenses un régimen totalitario de terror y miseria.
Acorde con su ideología marxista-leninista suprimieron todos los derechos y libertades. Y aunque oficialmente había libertad religiosa, en la práctica persiguieron a la Iglesia Católica igual que sus correligionarios lo hicieron en Rusia, Polonia, Cuba y en todos los países que padecieron o padecen bajo el totalitarismo marxista.
Ellos son esencialmente enemigos de la religión porque ésta se fundamenta en los valores de amor al prójimo, lealtad y respeto a los padres, respeto a la vida, a lo ajeno y a la verdad, que son requisitos indispensables para convivir en paz. Pero, además, la religión hace al hombre libre y le permite escoger entre el mal y el bien.
Para los comunistas los valores son relativos y matar, robar, mentir y odiar puede ser bueno y necesario si beneficia al partido o al jefe. El régimen comunista somete al individuo, le quita su libertad, no le permite pensar, opinar, ni decidir nada que no esté dentro de las líneas del partido y la voluntad del cacique.
Para la religión vale la persona. Para el comunismo sólo cuenta la colectividad masificada. Por eso atacaron ferozmente a la Iglesia Católica y atropellaron la dignidad y la moral del padre Bismarck Carballo, en 1982; el 3 de marzo de 1983 irrespetaron a Su Santidad Juan Pablo II, y el 9 de julio de 1984 expulsaron a diez sacerdotes, entre ellos el padre Francisco Castel y el santo y sabio padre Santiago de Anitua.
Pero como una compensación a todas sus tropelías, cuando se hizo la rifa para adjudicar las casillas a los partidos para las elecciones del 25 de febrero de 1990, al FSLN le correspondió la casilla 5 y los católicos interpretaron que ése era un mensaje de Dios igual al que le había escrito al rey Belsesar, en Daniel 5.25, por haberse burlado del Señor, y que dice: “Contado: Dios ha contado los días de tu reinado y le ha señalado su fin. Pesado: Dios te ha pesado en la balanza y te falta peso. Dividido: tu reino ha sido dividido y se lo entregarán a los medos y a los persas”.
Algunos políticos son muy arrogantes, no toman en serio la Palabra de Dios y tratan de imponer su capricho porque ni conocen, ni creen en el Plan de Dios. Pero Dios siempre habla claro y sólo tiene una palabra.
El señor Daniel Ortega el 26 de noviembre sacó al doctor Arnoldo Alemán de la DIC en donde estaba preso por corrupto y lo mandó a su casa, con la intención de dejarlo completamente libre mediante la reedición del pacto libero-sandinista que tanto daño le ha hecho al país y que sólo ha beneficiado a las camarillas corruptas y a los capos del PLC y el FSLN; también trató de posponer las elecciones municipales hasta el 2006 pero fracasó en su propósito porque precisamente el día del repacto el texto bíblico de la liturgia era Daniel 5.25: “Contado, Pesado y Dividido”, como una reafirmación de la sentencia del Señor Dios de Israel.
La autora es directiva del Partido Conservador.