Educación del afecto y de la sexualidad

Ligia Román de Castillo [email protected]

Quiero referirme al borrador de la Guía de Educación del Afecto y de la Sexualidad que un equipo de expertos y reconocidos profesionales conocedores de la materia han elaborado y que está dirigido a padres de familia y docentes, a partir del 2004, y es fruto del primer borrador del Manual de Educación Sexual que tanta controversia generó.

Debo felicitar al Ministerio de Educación, Cultura y Deportes por este gran esfuerzo cuyos resultados serán para nuestro país de gran beneficio. Tal como lo expresaran los autores del mismo, en la consulta que hicieran el 18 del corriente mes de diciembre y al que fueron invitados diversos sectores sociales, entre organismos involucrados en educación, asociaciones de padres de familia, entidades del Estado, sindicatos, sectores religiosos y sociedad civil, se han propuesto “Que los nicaragüenses tengamos una formación educativa integral, relevante, de calidad y proveedora de una filosofía para la vida, que facilite el crecimiento y el desarrollo de la persona humana, permitiendo vivir y trabajar con dignidad y responsabilidad social.

Es una guía que plantea formar jóvenes con capacidades y destrezas para la vida personal, familiar y social, rescatando valores éticos, culturales y espirituales como la unidad familiar; provee herramientas que permitirán a los jóvenes tomar sus propias decisiones bajo el marco de información real, amplia y acorde a nuestra cultura, sin imposiciones de modelos obsoleto y fracasados y que han sido los artífices del aumento de enfermedades de transmisión sexual y crecimiento del VIH en el mundo.

Un día después de la consulta que hiciera el MECD, apareció en LA PRENSA una noticia sobre la reacción de los defensores del Estado laico en Nicaragua, quienes no aprovecharon la invitación y oportunidad de expresar sus aportes frente a los organismos presentes y autores del manual, sino que se cobijaron en tratar de desinformar a la población. En esa consulta se evidenció que todos los organismos que trataron de que se aprobara el primer manual que incluía el aborto, el homosexualismo y anulaba por completo a la familia, no se hicieron presente, y los cinco únicos que se presentaron trataron de anular la participación y asistencia de los 25 organismos de diferentes sectores cristianos que demostraron en la práctica su voluntad de que se imparta en Nicaragua una educación sexual abierta, enmarcada en temas que desarrollan profunda y muy bien documentada como: La educación de la sexualidad, pedagogía de la sexualidad, ser hombre y ser mujer, amor y sexualidad, adolescentes en situaciones de riesgo, amistad y noviazgo, el matrimonio como base de la familia, y paternidad y maternidad responsables.

Nuevamente hago un llamado a jóvenes, padres y madres de familia a apoyar el esfuerzo que el Ministerio de Educación está haciendo con esta guía, la que cumple, respeta y se enmarca en la Constitución, en la política nacional de población, en el Código de la Niñez y Adolescencia, en el Plan Nacional de Educación, y no dejarnos confundir con las amenazas y desinformación que pretenden imponer organizaciones minoritarias en Nicaragua, organizaciones que olvidan que laicos somos todos aquellos que no llevamos sotana y que sí queremos valores y principios morales para nuestra juventud.

Que Dios bendiga a Nicaragua y a sus jóvenes.

La autora es licenciada en Ciencias de la Educación.

Editorial
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