Trabajadoras y desempleadas responden al sida

María Elena Artola Juárez

La respuesta multisectorial a la epidemia del VIH-sida se inspira y orienta a partir de la participación activa y creativa de las comunidades, especialmente las mujeres y los jóvenes. Las personas que viven con el VIH o con el sida, y sus familias, también son pieza esencial en este trabajo de comunicación, información y prevención.

Una respuesta eficaz también se configura a partir del compromiso de toda la sociedad para frenar la diseminación del VIH, virus que causa el sida. Esta acción requiere de liderazgos con verdadera mística, competencia técnica, ejemplaridad y creatividad capaces de motivar a todas las comunidades para que asuman responsablemente la respuesta a la epidemia. Estos liderazgos dirigen sus acciones hacia el empoderamiento de las comunidades que se construyen con educación, información y capacitación sobre la epidemia del sida y sus causas subyacentes, teniendo como piedra angular la protección de los derechos humanos, incluso los derechos económicos y sociales.

Correspondiendo a este enfoque, el Movimiento de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas María Elena Cuadra, que aglutina a 70 mil mujeres de la maquila, sector doméstico y productoras campesinas, ha incluido en su agenda la respuesta multisectorial al sida, siendo el punto de partida la capacitación de las dirigentes nacionales y departamentales para que ellas diseminen la información necesaria entre todas las mujeres del movimiento.

La capacitación y participación del Movimiento María Elena Cuadra en el trabajo del sida significa un enorme impulso a la respuesta multisectorial a la epidemia, pues la información llegará de manera oportuna y correcta a las 70 mil mujeres que lo integran para reforzar las condiciones nacionales que permitan frenar la diseminación del VIH, me dijo la presidenta de la Fundación Nimehuatzin, Rita Arauz Molina, quien saludó la integración de tan importante movimiento a la Red Comunitaria de Derechos Humanos ante el sida. Una condición para pertenecer a esta red es haber recibido todos los módulos de capacitación sobre el sida.

Mujeres de los equipos departamentales de este movimiento, tras ser capacitadas por Nimehuatzin, organización pionera en el trabajo del sida, subrayan la necesidad de fortalecer las acciones de prevención en sus esferas de influencia, para invertir el curso de la epidemia que está afectando más a las mujeres y a los jóvenes en condiciones de pobreza, exclusión y desigualdad.

Este esfuerzo humano colectivo significa un avance significativo de la respuesta a la epidemia en todo el país. Han pasado dos décadas desde que el mundo supo de la existencia del sida. Durante estos 20 años se ha extendido por todo el mundo y su impacto cada día es más devastador. Consciente de esta situación, el Movimiento María Elena Cuadra se propone aprovechar su liderazgo creativo entre las mujeres trabajadoras y desempleadas para responder eficazmente a la pandemia con enfoque de derechos humanos y neutralizar el estigma social asociado al VIH-sida.

Este trabajo tendrá además repercusiones en los otros países de la región, afectados más que Nicaragua por el VIH-sida, porque este amplio movimiento de mujeres nicaragüenses realiza acciones conjuntas con la Red Centroamericana de Mujeres en Solidaridad con las Trabajadoras de las Maquilas, que potencia el trabajo sobre la defensa de los derechos humanos y laborales de las trabajadoras de la maquila de Centro América.

Igualmente repercutirá mediante sus campañas publicitarias y de divulgación masiva sobre los derechos de las mujeres en situaciones de vulnerabilidad y la defensa de sus derechos humanos y laborales incluidos los derechos sexuales y reproductivos, cuyo eje principal es el empoderamiento de las mujeres porque la subordinación refuerza la desigualdad y contribuye a la feminización de la epidemia.

La epidemia del sida constituye otro importante reto para el movimiento de mujeres y es un desafío global para todas. El único medio disponible en la actualidad para responder a esta pandemia, es la prevención. Después de la capacitación sobre el sida, su impacto y perspectivas, sabemos lo que hay que hacer y lo que funciona.

Ahora es el momento de actuar, según me expresó la directora ejecutiva del Movimiento de Mujeres Trabajadoras y Desempleadas María Elena Cuadra, licenciada Sandra Ramos López.

La autora es periodista, consultora en comunicación sobre el sida.

Editorial
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