Fabián [email protected]
DEBATES
Hace algunos años conocí un personaje que nunca perdía una discusión. Su estrategia consistía en descalificar al adversario con una simple frase: “Vos decís eso porque sos homosexual”. Se podía estar discutiendo sobre la matanza de ballenas en el Antártico, y él siempre salía con su bendita frase. Daba por concluido el debate, suponiendo que dejaba a su contrincante deshecho por el estigma que le había endosado. Y reía satisfecho creyéndose ganador, sin saber que lo único que había logrado era exponer su propia estupidez.
MISERIA INTELECTUAL
Traigo a colación a este personaje ahora que el tema de la guerra hace aflorar lo peor de las miserias intelectuales y humanas. De uno y otro lado ya se comienzan a pegar etiquetas, y se puede ser imperialista, vendido, comunista, sandinista o terrorista según se esté a favor o en contra de la guerra. Cualquier estigma que se tenga a mano es bueno para descalificar las opiniones contrarias antes que hacer el ejercicio de oírlas y valorarlas. ¿Para qué tanto esfuerzo mental?, dirán como aquel conocido mío, y se van dando por ganado el debate que los ha expuesto de cuerpo entero.
¡GUERRA, GUERRA!
Pero en esta fauna de opinadores, los que me dejan pasmados con sus comentarios son aquéllos que claman por la guerra con tanta vehemencia, que uno se los imagina listos a tomar un arma e integrarse a la Marina norteamericana para ser consecuentes con sus ideas. Pero ¡qué va! Al menos yo conozco a varios que lo único que podrían atacar es una media docena de emparedados mientras ven la guerra por televisión en calzoneta y rascándose la panza.
DUDAS RAZONABLES
Y los que estamos en contra de esta guerra debemos aclarar una y otra vez, que no hay duda que Hussein es un criminal y no pretendemos salvarle el pellejo. En 1988 gaseó a cinco mil personas en el pueblo kurdo de Halabja. Pero, ¿saben qué? Estados Unidos no dijo nada en esa ocasión. No sólo eso, él les proporcionó las armas químicas para la matanza. Tampoco es cierto que esta guerra busque hacer cumplir la resolución de la ONU que Saddam, dicen, no acata. De ser así, hace tiempo los marines estarían en Israel, que ha incumplido más de 65 resoluciones de las Naciones Unidas y que tiene más de 400 cabezas nucleares en su arsenal. Perdónenme, entonces, los etiquetadores por dudar de las razones que Estados Unidos ha dado para justificar su guerra en Irak.
¿GUERRA LIMPIA?
¿Cómo creerle a Estados Unidos que sus armas de “alta precisión” sólo tocarán el blanco previsto y nada más? Una guerra aséptica, pues. Sale el misil y cuando está a punto de llegar al blanco se forma un campo, como embudo, que aseguraría que el proyectil caiga y mate sólo a los malos. En la computadora se ve bonito. Pero la realidad es distinta porque la puntería de los gringos es de sálvese quien pueda. De repente se bajan un avión británico, luego le pegan a un bus lleno de pasajeros sirios, y más allá acribillan a un vehículo con periodistas. Un “buscapiés” en siete de diciembre es más preciso.