Alfonso E. Castellón Ayó[email protected]
Me he tomado el abuso de intervenir en el asunto de las megapensiones, por ser un tema de actualidad y objeto de acertadas críticas por causa de los “jubilados políticos”, así como el de los megasalarios. Tan sólo 7 ex presidentes y vicepresidentes se llevan la bicoca de U$56,000.00 mensuales del erario. Solamente una o dos de esas personas privilegiadas con megapensiones es realmente jubilada; los demás tienen sueldos de diputados, presidente u otra función pública; activos en su vida laboral; y no deberían de gozar de ese beneficio, pues no son jubilados. Puedo asegurar con certeza de que muy pocos nicaragüenses “con excepción de los beneficiarios”, califican como justas y equitativas dichas pensiones, por ser lesivas a la dignidad nacional ya que Nicaragua es el país más pobre de Latinoamérica (después de Haití).
Dichas pensiones representan US$672,000 anuales. Agregando a lo anterior las pensiones de los ex magistrados de la Corte Suprema de Justicia, (90,000.00 córdobas) los 400,000.00 córdobas por año para los diputados (400,000 multiplicado por el total de diputados), y los 500,000.00 dólares mensuales que se pagan en exceso a 100 personas del Ejecutivo (de acuerdo a la lista oficial de miembros del Gabinete), y digo exceso, porque el Presidente de la República ofreció declaraciones a CNN en español señalando que los sueldos eran por el orden de los 5 mil dólares promedio (cuando es del conocimiento público que el promedio anda por los 10 mil dólares, con todo y prebendas), con lo cual la cantidad de dinero que sale del erario. Esto solamente por concepto de reducción o eliminación de pensiones, salarios y asignaciones a diputados, significa la abultada suma de U$9,616.000 anuales, equivalentes a 134 millones 624,000 córdobas. O sea, una guaca en potencia.
Es importante recordar que se vive de un escuálido producto interno bruto y no existen exportaciones como las de Costa Rica. La producción agrícola no arranca (pues a los piñateros no se les puede prestar porque no pagan) y los agricultores ven en dicha actividad un peligro para ellos y sus familias, por la inseguridad en el campo.
Un ministro que se haya “sacrificado” en los tres últimos gobiernos, ha ganado aproximadamente unos US$7,000 al mes, y en 81 meses del período de doña Violeta, 60 del Dr. Arnoldo Alemán y 14 de don Enrique Bolaños, el equivalente a: U$1,100,000, sin contar estipendios, “planillas ejecutivas” ni “becas”; es decir este afortunado y dócil camaleón político se ha sacado el gordo de un millón de dólares y todavía más, sin jugar a la lotería. ¿Y cuál ha sido su gran sacrificio? Hasta ahí no quiero llegar para evitar el contra ataque feroz de los aduladores e incondicionales que rodean a estos “tres leches” (creo que así les llaman).
Y como dijo el Ing. Enrique Bolaños Geyer, en su discurso de toma de posesión presidencial: “Fundemos una nueva institucionalidad en el país, guiada por los principios de justicia para todos… por la renovación y modernización de cultura de la clase política”.
El pueblo les agradecería su decisión al rebajarse los megasalarios y pensiones.
El autor es abogado y notario público.