El competidor de George W. Bush

Peter R. [email protected]

En la primavera florecen los árboles y los colores, algo parecido a lo que sucede en el panorama político estadounidense donde los altibajos de las encuestas de popularidad del actual presidente George W. Bush, que por primera vez después del 11 de septiembre del 2002, según Gallup, el 65 por ciento de los ciudadanos entiende que está haciendo un trabajo pobre en relación con la economía mientras que el 34 por ciento apoya esa gestión. En la misma encuesta, gracias al apoyo de tiempo de guerra, un 57por ciento aprueba en líneas generales su gestión de gobierno, diez puntos por debajo de sondeos anteriores. Lo más revelador es cuando Gallup compara a Bush con un candidato hipotético y desconocido, lo cual debe tener muy preocupada a la cúpula republicana en Washington.La votación para Bush seria el 47por ciento y un candidato desconocido alcanzaría ya un 39 por cientode los votantes inscritos. No hay que ser Gallup, ni Zogby, a quien citaremos más adelante, para entender que el inquilino de la Casa Blanca que no alcance la mitad de los encuestados en los sondeos de opinión, tendrá dificultades en el camino, pero sobre todo, para buscar su reelección en el 2004.

Los ecos de la primavera alcanzan también a sus posibles rivales en la contienda presidencial. No estamos lejos de las primarias o “caucus” que ambos partidos tendrían a principios del año que viene, o sea al doblar de la esquina. El encuestador por excelencia del momento John Zogby, empezó a sondear tres estados fundamentales sobre todo para las primarias del partido demócrata. Y en estas investigaciones tres diferentes precandidatos parecen sobresalir. De acuerdo con Zogby, si hoy fuera el “caucus” de Iowa, un 19 por ciento de los delegados se inclina al ex líder cameral Richard Gephardt, un 17 por ciento simpatizaría con el senador y excandidato vicepresidencial John Lieberman y un 11 por ciento lo hace por el senador John Kerry de Massachussets. En Iowa continúa indeciso un 37por ciento, lo que anima al resto de los precandidatos a concentrarse en este tipo de contienda llamada “beauty contest” (concurso de belleza) ya que todo el mundo entiende que ésta se gana a base de maquinaria, en otras palabras: sargentos políticos, cabilderos, funcionarios electos y sobre todo la tesis napoleónica traída al argot tropical, con otras palabras, por una popular mueblería: “lo que cuenta es el ca$h”.

Y ya saltando a la “madre de todas las primarias”, la del pequeño New Hampshire, en Nueva Inglaterra, único estado del noreste que , después de votar dos veces por el presidente demócrata Bill Clinton, le dio por unos pocos votos populares a Bush, los cuatro votos electorales que fueron la diferencia final en el colegio electoral (271 Bush, 267 Gore). Sólo 270 se necesitan para ganar la Casa Blanca. ¿Cómo están los sondeos para estas importantes primarias presidenciales? Según Zogby, le da a Kerry el 26 por ciento, lo que lo hace lucir desde ahora el favorito ya que allí el segundo lugar lo ocupa el ex gobernador del vecino estado de Vermont y candidato de los más liberales entre los demócratas el Dr. Howard Dean con un 13 por ciento. Algo interesante en este precandidato es que el 36 por ciento de los entrevistados no sabían quién era. Le sigue Gephardt con 11 por ciento y Lieberman con 9 por ciento. Mientras tanto, un 29 por ciento de los encuestados no tienen hecha su decisión y un 12 por ciento se divide entre todos los demás contendientes, donde figuras tan conocidas como el ex senador y ex aspirante presidencial Gary Hart; y aquel a quien llaman “estrella” los demócratas conservadores, el senador John Edwards de Carolina del Norte, el general Wesley Clark y otros, luchan por ganarse el favor del votante… La tradición del “estado de granito” en la mayoría de los casos es que el que lo gane en las primarias es el candidato oficial de cualquiera de los partidos; pero esto no sucedió en las últimas dos elecciones.

La encuesta Zogby va más allá, llegando a un estado donde sus primarias no son hasta el verano del 2004, pero siempre son allí importantes y decisivas ya que se trata del tercer estado en votos electorales y el segundo estado en importancia entre los demócratas: New York. Es la “gran manzana” donde el gobernador y el alcalde son republicanos, pero las presidenciales casi siempre la ganan los demócratas, hasta Michael Dukakis en 1988. Pues bien, en esta contienda las cosas lucen así: Lieberman 14 por ciento, Gephardt 12 por ciento, el reverendo pentecostal Al Sharpton 9 por ciento, Kerrry 7 por ciento, Edwards 4 por ciento, otros 15 por ciento y los indecisos 38 por ciento.

¿Qué conclusiones podemos sacar de todo esto en fecha tan temprana? Antes de eso falta algo: un precandidato como el senador Bob Graham, que no aparece en estos sondeos por lo tarde de su anuncio a la posible candidatura presidencial, éste controlaría el voto de la Florida y varios estados sureños, convirtiéndolo en una verdadera amenaza para los demás. No podemos olvidar las primarias sureñas, o sea el “supermartes” , importantísimas para obtener “delegados”, el gran premio de las elecciones y para sobre todo, recaudar los fondos necesarios para el resto de la campaña , Graham si hace un buen papel en Iowa y New Hampshire puede llegar y en su territorio, pelear con los “punteros” que son por el momento; Kerry, Gephardt y Lieberman, y con el otro sureño Edwards que también puede ser una sorpresa.

Para último el imponderable. Entre tantos precandidatos que van surgiendo pudiera estar, se rumora, la senadora Hillary Clinton, impulsada por sus propias ambiciones y quien siempre sería un factor si desea aspirar, lo cual algunos consideran difícil. Aparte de mujer, tendría fuerza entre muchos sureños, pero sobre todo en el noreste y los afroamericanos. Ella podría ser un gran comodín para el candidato oficial demócrata como compañera de boleta, cosa que pudiera ocurrirle también a un conservador como Graham que daría la pelea por la Florida, estado vital para ganar en el 2004. Muchos todavía consideran invencible al presidente Bush, y tienen sus razones, pero es difícil predecir una elección con tantos temas importantes como el déficit presupuestario, la guerra, la economía, la educación y otros.

Algo esta sucediendo, y las encuestas serias empiezan a revelarlo, que tantos demócratas, se deciden a aspirar temprano, recordando otro año histórico, 1992, cuando el desconocido gobernador de Arkansas derrotó a otro presidente Bush, con el lema “la economía entupido”. ¿Qué tiene el presidente a su favor? Nada menos que el gran púlpito de la oficina oval, el jardín de las rosas y la ventaja de no tener por el momento ningún precandidato republicano que se le oponga, como le pasó a su padre con Patrick Buchanan, quien le ganó New Hampshire en 1992 y después al empresario tejano, el independiente Ros Perot, en las elecciones generales de noviembre. Pero, todo indica que para observar de cerca la contienda presidencial, vamos a tener que alquilar balcones.Suenan las campanas.

El autor es columnista del Miami Herald  

Editorial
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