Guillermo Rothschuh [email protected]
En un país literalmente de niños era un contrasentido que no hubiese un postgrado en comunicación centrado en el tema de la niñez. Con la apertura del postgrado Derechos de la niñez y comunicación la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UCA cierra esta fisura y salda una doble deuda: una con la niñez nicaragüense y otra con el periodismo nacional.
Teníamos que honrar nuestro compromiso. En el año 2000 se lanzó la propuesta de la creación de un postgrado que respondiese a las necesidades de la niñez expresadas por amplios sectores de la sociedad nicaragüense. Un tema delicado y urgente, cuyo tratamiento en los medios de comunicación no siempre se compagina con la realidad que viven los niños y adolescentes del país. Desde entonces la Facultad de Ciencias de la Comunicación inició un proceso de diálogo con Save the Children, quien se convirtió para nosotros en un valioso interlocutor. Asumió como propia nuestra propuesta.
Coincidiendo en propósitos y aspiraciones se comenzó a dar forma a este postgrado cuyo inicio en este mes de agosto, constituye un hecho sin precedentes en la historia de la educación superior en Nicaragua. Primero, porque abre una nueva etapa en el proceso de formación académica de los comunicadores en Nicaragua y en segundo término, porque de esta manera se da continuidad a la cátedra El Nuevo Siglo: Temas del presente, con la que la Facultad de Ciencias de la Comunicación inició la inclusión del tema de la niñez, en sus planes y programas de estudios.
Cuando en distintas ocasiones se han referido al tipo de compromisos que tiene la Facultad de Ciencias de la Comunicación en Nicaragua, hay quienes de manera alevosa afirman que estos son de carácter político. En más de una ocasión he hecho explícito cuáles son estos compromisos y en qué dirección apuntan. Nuestro primer gran compromiso es y siempre ha sido de orden académico: queremos formar a los mejores profesionales de la comunicación en Nicaragua. Pero eso no quiere decir, mucho menos significar que estamos escabullendo el bulto a los principales y angustiosos problemas que aquejan a la vida nacional.
Sin embargo, hemos comprendido que la misión de la universidad es diferente a la misión de los partidos políticos, de las iglesias y de los sindicatos. Una de las constantes de nuestro desarrollo educativo es haber asumido como propios los distintos retos y desafíos que plantea la realidad nicaragüense a la Facultad de Ciencias de la Comunicación. Para dar continuidad a esta política, decidimos irrumpir a la vida nacional con este postgrado en comunicación y niñez, centrado en un tema sensitivo y a cuya resolución debe abocarse la sociedad nicaragüense en su conjunto.
En verdad, la política educativa de la Facultad de Ciencias de la Comunicación pretende sumar esfuerzos para que a través de una formación rigurosa logremos —periodistas y académicos— reenfocar el tratamiento que reciben los temas de la niñez y de la adolescencia en los diferentes medios de comunicación. Emprender juntos el camino que posibilite que estos temas en sus diversas aristas y particularidades pasen a formar parte de la agenda cotidiana de los diversos medios de comunicación. Contribuir de alguna manera a cambiar el tipo de abordaje que muchas veces hacen los medios, con la finalidad explícita de que el tema de la niñez adquiera un carácter sustantivo en la agenda nacional. Están las pretensiones y en eso radica la esencia de la política educativa de la Facultad de Ciencias de la Comunicación.
Estamos convencidos de que no existe una ciencia moralmente neutra. Esta constatación nos impulsa a asumir, en un país como Nicaragua, compromisos de orden moral. Como lo plantea la comunicóloga mexicana Ana Yésica Villalba, en su ensayo sobre La universidad latinoamericana frente a la mundialización:
“…las universidades tienen la responsabilidad de proveer, no sólo de desarrollo tecnológico o científico, sino de un desarrollo ético y moral, sobre todo porque cruzamos por un período en el que el vertiginoso avance de las telecomunicaciones, la aceleración del círculo de producción y el consumo, replantean todo el sistema de creencias y valores que habían nacido con la industrialización del siglo XIX…”
Tenemos la absoluta seguridad que el curso de postgrado Derechos de la niñez y comunicación responde a esta concepción, lo que permite tener bien puestos los pies en este siglo. Su mayor mérito radica en ser impulsado por personas e instituciones unidas a través del firme propósito de volver más habitable el entorno nacional para la niñez nicaragüense. Pienso que las soluciones radicales provienen casi siempre de quienes asumen banderas de lucha en favor de causas específicas.
La Facultad de Ciencias de la Comunicación no podía encontrar mejores aliados para esta empresa educativa. Tenemos el privilegio de trabajar conjuntamente con Save the Children, la Procuraduría Especial de la Niñez y Dos Generaciones, tres instituciones que han demostrado un enorme compromiso a favor de la causa de la niñez y adolescencia.
El autor es Decano de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Centroamericana (UCA).