Emilia Torres
Nicaragua es un país con un alto crecimiento poblacional. A este ritmo, dentro de 23 años seremos el doble de nicaragüenses. Más de 10 millones de habitantes. Nicaragua tiene hoy la tasa de fecundidad adolescente más alta de Centroamérica. ¡Y una de las más altas del mundo!
La mitad de las muchachas adolescentes están embarazadas o han tenido un hijo antes de los 19 años. Son niñas que tienen niños, sin estar preparadas ni psicológica, ni biológica, ni económicamente para la maternidad. Pero esto no es una epidemia nacional. Esto ocurre sobre todo entre los estratos más pobres de nuestro país, faltos de información y de oportunidades.
Estas jóvenes necesitan, información, educación y oportunidades para que tengan otras opciones en la vida, y evitar así la transmisión intergeneracional de la pobreza. Ellas necesitan de información, educación y oportunidades para en completa libertad decidir junto a su pareja el tamaño de la familia que desean tener.
Es necesario incluir el enfoque de población en nuestras políticas públicas y en nuestra legislación nacional. Hablar de población es hablar también de derechos humanos: la gente, nuestras mujeres y hombres, tienen derecho a una vida mejor. No es posible que por falta de acceso a servicios básicos de educación para la vida, nuestras adolescentes resulten embarazadas y se coloquen a la cabeza de las muertes maternas.
¿Está preparada nuestra economía para brindarle oportunidades de empleo, de salud, de vivienda, de infraestructura básica, de desarrollo económico a esa futura población? A juzgar por la situación de hambre, desnutrición, falta de medicamentos y empleos en que se encuentran miles de nicaragüenses la respuesta es obvia.
Como diputada y presidenta de la Comisión de Población y Desarrollo Comunal de la Asamblea Nacional, me siento totalmente identificada con las preocupaciones que a nivel general tiene la población nicaragüense.
El 13 de agosto recién pasado el presidente Enrique Bolaños instaló la Comisión Nacional de Población (CNP), integrando a ella a ministerios e instituciones de gobierno. La instalación se realizó con motivo del Día Mundial de Población, y promovido por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP).
Este acto representa una verdadera oportunidad —y a la vez un gran reto— para el Estado de Nicaragua y el desarrollo futuro del país. Hasta hoy los grandes temas del interés nacional han sido relegados. La “lucha contra la corrupción”, no debe servir de excusa para no enfrentar decididamente la búsqueda de la solución más profunda a los grandes problemas que afronta nuestro país.
Es necesario que la información veraz y científica, relacionada con la salud sexual y reproductiva, llegue a nuestros hombres y mujeres. En todas las encuestas nacionales de salud, la población ha planteado esta necesidad.
En este período legislativo estamos procediendo al dictamen y aprobación de varias leyes de alta prioridad nacional relacionadas con los temas de población, desarrollo y equidad social.
Me refiero al Código de la Familia, la Ley de Igualdad de Oportunidades, la Ley General de Salud y la Ley General de Educación.
Todas las diputadas y diputados de las diversas bancadas de la Asamblea Nacional debemos contribuir para la construcción de un debate franco e informado, con datos fidedignos de la situación actual y previsible del país, para legislar a favor del bien común de la población nicaragüense.
Se dice que con frecuencia la realidad va por delante de la Ley. Debemos tener en cuenta la realidad de la población nicaragüense, donde desafortunadamente predominan la pobreza y la desigualdad, para que las nuevas normas contribuyan al cambio necesario en Nicaragua.
La autora es diputada del FSLN
Presidenta de la Comisión de Población y Desarrollo