¿Castro calculó bien su “berrinche” en Monterrey?

Federico Dueñ[email protected]

Fidel Castro debe conocer bien la crítica situación política de Jorge Castañeda, el secretario de Relaciones Exteriores de México, para haber dirigido su artillería de insultos a Castañeda en el periódico Granma, vocero oficial del gobierno-partido de su “Cautiva Cuba”. El gobierno de Castro acusa a Castañeda de ser el intrigante mayor para que Fidel se retirara de México antes de la llegada de George W. Bush a La Cumbre de Monterrey.

Hay un delicado conflicto diplomático entre Cuba y México. Es un hecho. Fidel con su ataque virulento contra Castañeda, sin aportar evidencia alguna de su culpabilidad, pretende que el presidente Vicente Fox presione a Castañeda para dejar el cargo que actualmente ocupa. Fidel sabe bien que Castañeda efectivamente es un “niño problema”, pues ha tenido serios roces con elementos importantes del gabinete foxista. Castañeda reclamó airado al secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, por la unilateral reducción del presupuesto a su cartera. Castañeda se molestó con el Secretario de Economía, Luis Ernesto Derbez, con quien se distanció por un pleito sobre el manejo de la reunión cumbre del Foro de Cooperación Asia-Pacífico (APEC) en Los Cabos, Baja California Sur. Castañeda también tuvo diferencias con el presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, José Luis Soberanes, por las medidas que la Cancillería ha tomado para desplazar a la comisión de la representación internacional de nuestro país en materia de derechos humanos. No estuvo de acuerdo con la decisión de Fox de nombrar a Adolfo Aguilar Zinzer (amigo personal del mismo Castañeda) como representante de México ante las Naciones Unidas. Entre otras más.

Efectivamente Castañeda es una persona conflictiva. Pero de eso a que Fidel quiera forzar a que Vicente Fox destituya a su Canciller, hay una enorme distancia. Fidel lo sabe muy bien y, precisamente por eso, es que está haciendo este sucio juego diplomático. El fondo del problema no es si el “incómodo” de Castañeda se va o no de su importante cargo. Fidel busca presionar al gobierno de Fox para que apoye ahora a su canciller, y que en la reunión de Ginebra sobre los Derechos Humanos, México llegue diplomáticamente debilitado y no pueda ejercer con plena libertad su voto en contra del régimen dictatorial de Fidel en Cuba.

Maquiavélico, pero efectivo sin lugar a dudas, el anciano tirano de la isla. La pregunta que surge ahora, ¿Vicente Fox le hará el juego a Fidel en Ginebra?

El autor es empresario.  

Editorial
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