Situación inconclusa

El principal aspecto noticioso de la encuesta de CID/Gallup que dieron a conocer esta semana LA PRENSA y el Canal 2 de televisión, es que el candidato presidencial sandinista, Daniel Ortega Saavedra arranca adelante, con 26 por ciento de intención de voto ciudadano, mientras que el candidato oficialista Enrique Bolaños Geyer y el conservador Noel Vidaurre Argüello se encuentran empatados con el 21 por ciento.

Sin embargo, faltan más de siete meses para la celebración de las elecciones y, como se dice en el documento de presentación de la encuesta de CID/Gallup: “Las cifras señalan una situación bastante inconclusa que se despejará en los próximos meses, cuando los tres partidos estén en condiciones de mayor igualdad por lo menos en cuanto al tiempo de designación de sus candidatos”.

Lo sorprendente en la encuesta de CID/Gallup no es que el candidato sandinista tenga el mayor porcentaje en la intención de votos. De hecho esto ya se sabía desde que en las elecciones municipales de noviembre pasado el FSLN ganó las principales alcaldías, incluyendo la de Managua. Además, un sondeo parcial del Centro de Investigaciones de la Comunicación (Cinco), divulgado hace 10 días, adelantó esta información. Lo sorprendente en realidad es el empate entre los candidatos del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y del Partido Conservador.

Como suele suceder en estos casos, los voceros del PLC tratan de descalificar esta encuesta, pero la realidad es que este empate entre Bolaños y Vidaurre demuestra que es bastante considerable la porción de ciudadanos que rechaza el bipartidismo forzado, impuesto por el pacto del año pasado entre liberales y sandinistas.

En realidad, el 21% de intención de voto a favor de Noel Vidaurre no se puede considerar sólo como el respaldo a una opción propiamente conservadora o vidaurrista, sino más bien como la aspiración a una alternativa democrática intermedia entre el sandinismo y el liberalismo gobernante. Así lo demuestra la misma encuesta de CID/Gallup, según la cual si el tercer candidato fuese Violeta B. de Chamorro en vez de Vidaurre, la intención de voto de los ciudadanos sería de 25% para Ortega, 21% para doña Violeta y 20% para Bolaños; en tanto que si el tercer candidato fuese Pedro Solórzano, la intención de voto sería 25% para Ortega, 21% para Enrique Bolaños y 19% para Solórzano.

Esta información estadística podría tener consecuencias muy importantes para la modificación de las estrategias políticas de los partidos contendientes, sobre todo del PLC, para el cual es más apremiante ahora impedir que el Partido Conservador participe en las elecciones de noviembre, ya sea descalificándolo en el Consejo Supremo Electoral durante la verificación de las firmas de ciudadanos en respaldo de la inscripción de las candidaturas, o renegociando un acuerdo electoral bajo las nuevas condiciones creadas por la información que proporciona la encuesta de CID/Gallup.

Sin embargo, para descalificar las firmas que presente el Partido Conservador a fin de inscribir sus candidaturas, el PLC necesitaría el apoyo del FSLN en el Consejo Supremo Electoral, lo cual parece ser prácticamente imposible puesto que lo más conveniente para los sandinistas es dejar que participen los conservadores en las elecciones, porque así se dividiría el voto antisandinista y Daniel Ortega tendría más posibilidad de ganar la elección el 4 de noviembre. En ese caso el PLC y su candidato presidencial tendrían que tratar de buscar un entendimiento con el Partido Conservador, pero esta vez mediante negociaciones en plano de igualdad puesto que los conservadores alegarían que ahora tienen el mismo potencial electoral que los liberales.

Ahora bien, en el caso de que se descartara de manera definitiva una alianza electoral para impedir que los sandinistas vuelvan al poder, y si logra pasar airoso la prueba de la verificación de las firmas, el reto más complejo que tendría que enfrentar y resolver el Partido Conservador es el de conseguir los recursos económicos para financiar su campaña, y competir decorosamente con los liberales y los sandinistas que como es sabido poseen recursos millonarios.

En definitiva, como dice el informe de CID/Gallup, la situación está todavía inconclusa. Cualquier cosa podría ocurrir de aquí a la fecha de las elecciones.  

Editorial
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí