Si queremos construir una democracia, hay que hacerlo en base al respeto y no a la imposición, ni la anulación ni la homogenización. En este momento lo principal es la lucha contra la dictadura, sí, y se puede perfectamente enarbolar la bandera manteniendo un debate respetuoso y unitario con aquellos que no piensen igual.
unidad
Diálogo político con Daniel Ortega
La estrategia que debe avanzar es única y no hay que ser sabios para delinearla: unificar de la forma más humanamente posible a la gran familia democrática nicaragüense desde adentro de Nicaragua y el apoyo de la diáspora nicaragüense, organizarla política y partidariamente…
Las Nicaraguas que soñamos: entre lo personal y lo colectivo
No hay diálogo sin negociación, y no hay negociación posible, cuando se anula a la «otredad». Comunicarnos, hablarnos, escucharnos, siempre sana y siempre le da un lugar a la vida. A la vida que cada quien tiene derecho a recrear, pero en el marco de una sociedad dialogante de sus diferencias. Y para eso, no necesitamos esperar. ¡Nos urge practicarlo desde ya!
El Robespierre nicaragüense
Si realmente deseamos la liberación de Nicaragua, debemos olvidarnos de intereses partidarios y personales. Este es el momento para unirnos en un solo bloque monolítico, la historia bien nos lo recuerda…
Nuestro “sectarismo”: tres piezas conceptuales
El sectarismo que naturalmente se desprende de este absolutismo se ha trasladado abiertamente a la política, como cuando en la segunda mitad del siglo pasado, algunos líderes de la Teología de la Liberación hablaban de Dios como un guerrillero marxista…
¡Es la visión política, estúpido!
Digámoslo una vez más: tejer una unidad fundamentada en un vacío ideológico es como construir un puente sin bases. Esa unidad es una trampa de la que la oposición solo podrá salir cuando los grupos que hoy la componen, desarrollen y hagan explícitas sus ideologías y los modelos de país que proponen…
Vendrá la democracia sin el respaldo del sandinismo
Se necesita ir juntando voluntades en torno a la unidad política democrática, desempolvar la mística que se ha perdido y reconocer lo importante que es votar, defender el voto y luchar por ser libres en democracia para ser potentes y felices socialmente.
Servir al pueblo; no servirse del pueblo
Es hermoso servir con hechos reales, situaciones concretas, favoreciendo la forja de la ciudadanía vinculante y fortaleciendo la identidad de un hogar común, que es el reto central al que estamos todos convocados.
Tantas redacciones dispersas
El camino de unir el periodismo me recuerda a mi gran familia de más de sesenta personas, ya algunas sin un apellido común, pero familia al fin. Se trata de unir medios (marcas) con un mismo propósito: la sobrevivencia del periodismo y la libertad de información…
La Marcha de las Madres: una imagen olvidada de la Nicaragua posible
¿La oposición no sabe qué más hacer? Con la mejor voluntad del mundo y sin ánimos de ofender a nadie, le digo a esa oposición: por amor a Nicaragua, bájense del avión, dejen de escuchar a “los donantes”, y pónganse a pensar.