Rusos, váyanse a casa

Aunque Orbán haya perdido el poder, conserva una base política, un ecosistema mediático leal y una red de aliados tanto en Hungría como en el extranjero. El sistema que construyó se adaptará a la oposición. No debe subestimarse su capacidad para desestabilizar, obstaculizar y reconstituirse.

Bolos y yanquis en La Habana

Cuba no era un Estado fallido ni auspiciador del terrorismo antes de la llegada de los Castro, distaba mucho de ser un paraíso, pero era un país viable como lo fueron Nicaragua y Venezuela antes de la llegada de los Chávez, Maduros y Ortega-Murillo.

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