El pueblo vota, pero no elige

La democracia está y continuará estando en crisis mientras los vicios del presente se posterguen al futuro y, de entre estos, el perverso robo del voto ciudadano, el cual debería ser castigado con penas máximas.

La confiscación como castigo político

Los sandinistas “confiscaron miles de propiedades a personas que consideraron, justa o injustamente, como somocistas. Se las repartieron durante los años de la revolución y, en los dos meses posteriores a la derrota electoral de 1990, las legalizaron a través de tres leyes.

Y sin embargo se mueve: LA PRENSA vive y seguirá viviendo

Las instalaciones de LA PRENSA serán devueltas o indemnizadas justamente a sus dueños, “cuando Nicaragua vuelva a ser República”, cuando la noche oscura de ahora se convierta en un pasado que “definitivamente no volverá”…

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