La piñata del siglo XXI

A finales del siglo XX antes de perder el poder en las elecciones de 1990, la dictadura sandinista emitió tres leyes, la 85, 86 y 87, para darle “carácter legal” a la apropiación de miles de propiedades confiscadas que estaban en poder del Estado, a manos privadas en lo que se llamó “la piñata sandinista”. […]

Un Estado ladrón y de ladrones

el Estado se vuelve ladrón cuando es capturado por bandidos disfrazados de revolucionarios, socialistas, reformadores sociales, ultranacionalistas, etc. Ya en el poder roban la propiedad ajena y el fruto del trabajo de la gente mediante diversos medios…

Descarado asalto a los trabajadores

Trabajar para el Estado equivale a tener que sacrificar la libertad de conciencia, de poder escoger una militancia en un partido que no sea el sandinista… exigen sumisión total y la pérdida del derecho más esencial de ser humano: la libertad.

Atención al suscriptor