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El juez Leonardo Sebastián Gálvez Mendoza, titular del Juzgado de Distrito Penal de Audiencias de Nueva Guinea, remitió a juicio oral y público a dos jóvenes señalados de asesinar a Saturdino Méndez Orozco, de 55 años, y posteriormente arrojar su cuerpo a un pozo artesanal de 12 metros de profundidad para apoderarse de su dinero y su celular.
Los acusados son Erick Eyner Rivera, de 19 años, y Darwin Melkin Lira Taleno, de 22, quienes enfrentan cargos por el delito de asesinato en concurso real con robo con violencia o intimidación en las personas con circunstancias agravantes.
Según la acusación presentada por el Ministerio Público, los hechos ocurrieron la noche del pasado 8 de julio en la finca Buena Vista, ubicada en la comarca Aguas Calientes, colonia Puerto Príncipe, en el municipio de Nueva Guinea.
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La Fiscalía sostuvo que ambos acusados llegaron a la vivienda de la víctima bajo un «plan consensuado» con el objetivo de despojarla de sus pertenencias. De acuerdo con la relación de hechos, Rivera exigió a su víctima que entregara su celular y su billetera con dinero, mientras Lira Taleno permanecía vigilando para evitar que otras personas se acercaran al lugar.
Lo habrían lanzado a un pozo de 12 metros
La acusación refiere que, tras la negativa de la víctima, se produjo un forcejeo. En ese momento, Rivera presuntamente tomó un trozo de madera de 49 centímetros de largo y golpeó a Méndez Orozco en la frente. Después lo habría sujetado por el cuello con ambas manos para asfixiarlo hasta dejarlo inconsciente.
La Fiscalía aseguró que, una vez reducida la víctima, ambos acusados decidieron arrojarla a un pozo artesanal ubicado junto a la vivienda para asegurar la consumación del crimen. Según medios oficialistas, la víctima aún estaba con vida.

Para ello, Rivera cargó a Méndez Orozco sobre sus hombros, mientras Lira Taleno levantó la tapa que cubría el brocal del pozo. Posteriormente, ambos lo lanzaron al interior de la estructura, que tiene una profundidad aproximada de 12 metros.
El dictamen forense concluyó que la víctima murió a consecuencia de un trauma craneoencefálico severo, compromiso cervical por caída libre al pozo, asfixia mecánica parcial y hemorragia interna, según consta en el expediente judicial al que tuvo acceso LA PRENSA.
Después se llevaron el dinero y un celular
Tras causar la muerte de Méndez Orozco, los señalados regresaron al interior de la vivienda y sustrajeron un teléfono celular Redmi 05, color celeste, valorado en 3,000 córdobas, y una billetera que contenía 2,000 córdobas en efectivo. Posteriormente, ambos habrían huido del lugar.
Durante la audiencia inicial celebrada el pasado 10 de agosto, las defensas solicitaron que el caso no fuera enviado a juicio. El abogado de Rivera argumentó que existen contradicciones respecto al teléfono sustraído, señalando que algunos testigos mencionan un aparato Samsung mientras la acusación refiere un teléfono Redmi.
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También cuestionó que la Fiscalía no presentara en esta etapa a un supuesto testigo ocular mencionado en las investigaciones. Por su parte, la defensa de Lira Taleno sostuvo que existen inconsistencias en los testimonios recogidos durante la investigación.
No obstante, el juez consideró que esos aspectos deberán ser valorados durante el juicio y concluyó que la prueba ofrecida por el Ministerio Público es suficiente para sustentar la acusación en esta etapa procesal. Además, mantuvo la medida cautelar de prisión preventiva para ambos acusados.
El inicio de juicio oral y público quedó programado para el próximo 2 de septiembre.