Su nombre lo indica. Poemas de la noche, que se hacen recuerdo nostálgico, evocación amorosa, cavilación reflexiva, temor del vacío sin ella y en la incertidumbre del futuro más allá de esta vida, más allá de la compañía femenina. Se cruzan dos sentimientos y pensares: este mundo al que ella, la mujer amada, le da su íntimo sentido y el otro, el desconocido, el más allá infinito.
poemas
Ojos grandes curiosean
Soñaba difunta con un ataúd rojo quemado atravesado en la puerta de la sala. Era una niña y preguntaba quién se murió, e iba a ver la ventana de vidrio de la caja y se miraba ahí dentro. Y pensaba que no podía ser porque ella era esa misma que miraba.
Piropos de neón avienta la ciudad
Un mordisco labial horizontal sobre várices encarnadas inflama su deseo a tal conmoción que se cosquillea caliente y con destellos, como haciendo globos.
Poemas seleccionados de Héctor Avellán
Más dulce que el amor, nuevo poemario de Héctor Avellán se presenta en el Bistro de la Alianza Francesa, mañana a las 7:00 p.m. Los comentarios valorativos de la obra estarán a cargo del escritor Ezequiel D’León Masís.
En ciclo de charlas
El autor de los poemarios Líricos instantes (2007) y Lienzos de la otredad (2010), poeta Misael Duarte Somoza, ha sido invitado al ciclo de charlas de poetas y narradores…
Mi propia muerte
La abuela Paula era una dama que siempre decía: “Si pudiera ver mi propia muerte, y verme morir”. Fue una mujer muy vieja…
No es triste la tarde
A veces la tarde parece triste pero…
Soy un árbol
Como aquel que ha crecido en el bosque soy un árbol caducifolio…
Vieja costumbre
La vieja costumbre de encontrar…
De qué me sirve inventarte un nombre
Quiero inventarte un nombre mariposa…