Ojos grandes curiosean

Soñaba difunta con un ataúd rojo quemado atravesado en la puerta de la sala. Era una niña y preguntaba quién se murió, e iba a ver la ventana de vidrio de la caja y se miraba ahí dentro. Y pensaba que no podía ser porque ella era esa misma que miraba.

Soñaba difunta con un ataúd rojo quemado atravesado

en la puerta de la sala. Era una niña y preguntaba quién se murió,

e iba a ver la ventana de vidrio de la caja y se miraba ahí

dentro.

Y pensaba que no podía ser porque ella era esa misma que

miraba.

Daba la vuelta y corría a avisar que la vieran muerta

y le respondían que ahí no había nada.

Entonces ella se volvía hacia la puerta

y se topaba nuevamente con su cuerpo muerto dentro del

ataúd,

que no la dejaba salir a hacer los mandados.

22en98

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