La abuela Paula era una dama que siempre decía: “Si pudiera ver
mi propia muerte, y verme morir”. Fue una mujer muy vieja,
quien fue muriéndose conforme transcurría el tiempo, muy
despacio, de esa manera pudo saborear su muerte y verla venir.
Qué patín la de la abuela Paula, le comentaba Rodolfo a Pedro.
Pero se vio en vida y en la muerte, contestó Pedro.
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