Sergio Ramírez y sus detractores

Los ataques contra Ramírez dicen menos sobre él que sobre una falla de estrategia colectiva. Convertir a una voz que denuncia en blanco interno no fortalece la causa: la debilita, la dispersa y la vuelve menos eficaz frente al poder que pretende confrontar.

Del buen sandinista al buen opositor

El desafío de nuestra generación no es rescatar esencias revolucionarias ni producir opositores impecables. Es aprender, después de décadas de oscuridad política, algo más simple y a la vez más exigente; que podamos vivir en una sociedad donde nadie tenga el monopolio de la verdad.

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