Ni reciclados, ni herederos: Nicaragua no volverá al pasado

Estamos ante un momento decisivo. O rompemos con todo lo que el sandinismo representa en el poder y en la oposición, o condenamos a Nicaragua a un nuevo ciclo de impostores. Como dijo Mario Vargas Llosa: “Los pueblos que no aprenden del pasado están condenados a revivir sus peores pesadillas”.

Nicaragua: la muerte de la sociedad civil

El proyecto totalitario del régimen Ortega-Murillo no consiste sólo en mantenerse en el poder. Consiste en hacer imposible cualquier alternativa al poder. Por eso disuelven ONG, cierran universidades, persiguen sacerdotes y callan diarios. No es miedo al caos. Es miedo a la libertad.

Querida oposición

Hace mucho tiempo dejamos de ser liberales, conservadores, sandinistas, libertarios, socialistas; y empezamos a ser solo un número, para una familia atornillada en nuestras calles, en nuestros barrios y en nuestros pensamientos.

Que todos seamos uno (Jn.17,22)

Líderes de la verdadera Oposición: estamos a tiempo para enderezar el rumbo; entre los opositores hay gente muy valiosa, de talento, desinteresada, gente que ama a Nicaragua, que desea volver a ella, personas que si tuvieran que sacrificar sus vidas, las sacrificarían y con mucho gusto.

Las bancadas en Monteverde y la UNO de 1990

“Quien quiere hacer política todos los días debe adaptarse a la regla principal de la democracia, la de moderar los tonos cuando ello es necesario para obtener un fin, el llegar a pactos con el adversario, el aceptar el compromiso cuando éste no sea humillante y cuando es el único medio de obtener algún resultado”.

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