El sacerdote Benito Martínez se mostró optimista y confiado ante la convocatoria de unidad de las fuerzas opositoras, programada para el próximo 30 de mayo en Miami, cuyo objetivo es “establecer alianzas” de cara a un eventual y cercano retorno de los exiliados a Nicaragua. No obstante, hasta ahora no se ha dado a conocer una agenda concreta que sirva como punto de partida para el diálogo.
“Hay una gran cantidad de organizaciones involucradas. Me alegra ver una respuesta de la oposición nicaragüense, tanto dentro como fuera del país. Es una confluencia de fuerzas en torno a la unidad, para rescatar a Nicaragua y devolverle su esencia: un país libre, en paz y democrático”, expresó el padre Martínez en declaraciones a LA PRENSA.
Puede interesarle: Costa Rica frena extradición de opositor acusado por Ortega y le otorga refugio por riesgo de tortura
Según el religioso, más de 40 organizaciones han confirmado su participación en el evento. Además, se espera la presencia de figuras internacionales, entre ellas la expresidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, y Paula Bertol, exembajadora de Argentina ante la Organización de Estados Americanos (OEA).
Quienes se opongan “son de la dictadura”
Pese a la naturaleza abierta del encuentro, el sacerdote advirtió que debe haber límites claros. Señaló que no se deben abrir espacios a personas o grupos con las “manos manchadas de sangre” o que se hayan “lucrado del erario público”.
“Todas las agrupaciones que actúen con recta conciencia y buena intención serán siempre bienvenidas. Quien, con algo de sentido común e inteligencia, se oponga a un esfuerzo como este, le está haciendo el juego a la dictadura”, añadió.
Lea además: Guillermoprieto: «Me gustaría conversar con Rosario Murillo y preguntarle ¿qué te pasó?»
Martínez restó importancia a los intentos de algunos sectores por boicotear la convocatoria y dijo sentirse confiado en que esta vez el proceso será distinto, al contar con un sentido espiritual, sin intereses económicos ni políticos de por medio. “Y lo aclaro una vez más: yo, padre Benito, no soy político. No me interesa la política, no vivo de la política. Por eso me molestó que LA PRENSA dijera que soy un promotor político. No lo soy. Estoy a favor de la unidad de los nicaragüenses para reclamar juntos democracia, paz, trabajo y desarrollo para Nicaragua. No soy ningún político. Soy sacerdote”, enfatizó.