¿Es estructuralmente sólida la economía de las stablecoins?

Las instituciones deberán especificar claramente qué blockchains son adecuadas para actividades de importancia sistémica, cómo se gestionarán los fallos operativos y quién será el responsable final si la tecnología falla. Y si quienes tienen la responsabilidad intentan eludirla, los reguladores deberán exigirles que rindan cuentas.

Las monedas estables plantean nuevos riesgos para los mercados emergentes

A pesar de la transición hacia el sistema financiero emergente basado en monedas estables, los marcos regulatorios siguen anclados en las instituciones bancarias tradicionales. El resultado es una creciente asimetría. A medida que estos sistemas de pago paralelos se expanden, la eficacia de las herramientas monetarias y prudenciales convencionales está destinada a disminuir.

La amenaza de las monedas estables

Los menores costos de endeudamiento pueden parecer atractivos, pero no se equivoquen: se trata de una forma de represión financiera, donde el ahorro privado se canaliza hacia la deuda pública a tasas inferiores a las del mercado. Si bien el Tesoro obtiene financiamiento más barato, se suprimen las señales que normalmente reflejan los riesgos fiscales.

El dinero no será revolucionado

El dinero es un bien público y una preocupación de seguridad nacional excesiva como para dejarlo en manos de actores privados, anónimos y descentralizados. De una forma u otra, seguirá siendo competencia del Estado.

El dólar sigue siendo el rey

Es interesante mencionar que el régimen sandinista de Daniel Ortega ha manifestado su entusiasmo con la idea de que el dólar estadounidense será desplazado por el rublo ruso, el yuan chino o la fantasmal moneda de los Brics+. Y dice creer que eso ocurrirá en poco tiempo.

Brics y sus objetivos

Más que un grupo económico que pretende cambiar el dominio financiero actual, se están convirtiendo en el club de los regímenes autoritarios del mundo, que pretenden gobernar a su antojo y para siempre, en sus respectivos países.

Atención al suscriptor