Dos dedos de frente

Tras la terrible emboscada a dos buses con simpatizantes del oficialismo, no caben medias tintas: el hecho es repudiable, no aceptado por quienes conocemos nuestra historia o no tenemos vocación violenta. Da igual si los autores fueron delincuentes comunes o se trató de venganza política. Los conflictos armados no son el camino hacia la democracia y el respeto a los derechos humanos.

Familias viven “un calvario”

Ante la falta de información oficial de las personas capturadas en varias comunidades de Matagalpa, tras la masacre ocurrida el 19 de julio, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), las consideran desaparcidas.

“Fue un hecho con implicación política”

“El clima político en el país se está poniendo cada vez más candente”, afirmó el exguerrillero Moisés Hassan, presidente del Partido de Acción Cristiana (PAC), luego de la muerte de cinco militantes del Frente Sandinista y un exmiembro de la Resistencia Nicaragüense.

Masacre del 19 y sus consecuencias

No hay duda que fue una masacre, un acto terrorista perpetrado aun no sabemos por quiénes, en contra de civiles indefensos que venían de manifestar sus preferencias políticas. La condena de todos los sectores ha sido unánime.

Crimen abominable

Querida Nicaragua: Abominable como los peores crímenes es disparar balazos contra gente inocente que jamás se imaginó semejante tragedia. Asesinos amparados en las sombras de la noche, y agazapados tras la maleza a la orilla del camino, dispararon a un autobús repleto de gente, matando a cinco de ellas en forma instantánea e hiriendo a una veintena del resto de pasajeros. Como es natural la tragedia ha enlutado a varias familias, en el norte de nuestro país.

La masacre del 19 de julio

Es altamente cuestionable el por qué los grupos de simpatizantes, allegados, afiliados, comprometidos o asociados al oficialismo sandinista, consideran como potencial sujeto activo de delito —capaz de haber llevado a cabo la masacre del pasado 19 de julio— a todo grupo de oposición al gobierno del inconstitucional presidente Daniel Ortega y automáticamente excluyen de toda sospecha al Gobierno mismo.

Busero: alcalde sabe a quién llevé

Fuertemente custodiado por policías con uniformes oscuros, pasamontañas y fusiles de guerra, en la pequeña Sala 7 del Complejo Judicial de Matagalpa, el transportista Walter José Balmaceda Ruiz lloró negando que haya participado en alguna acción relacionada con la masacre del 19 de julio contra simpatizantes sandinistas.

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