¡De vacaciones!

Dedicarle tiempo de calidad a nuestros hijos muchas veces resulta difícil. La rutina diaria, concentrada entre las labores del trabajo, el colegio y los quehaceres del hogar, pareciera tomar el control, a tal punto de provocarnos estrés.

Ricky, Matteo y Valentino

Ricky Martin aparece con sus mellizos Matteo, Valentino, y con Carlos, su pareja desde hace cuatro años, en una entrevista concedida a la edición española de la revista Vanity Fair.

¿Cómo se escribe la B?

Los padres deben prestar atención a sus hijos. Según un estudio del Hospital Infantil de Boston uno de cada dos niños con historia familiar de dislexia tendrá problemas con la lectura, mala ortografía y dificultad para reconocer palabras con fluidez.

¡A ver, abra la boquita!

Los bebés presentan un crecimiento acelerado durante el primer año de vida, por lo que necesitan de mucho alimento para poder cubrir las necesidades. Pero cuando no quieren comer los padres pueden cambiar alimentos que al niño le resulten más apetecibles, dentro de no permitirle caprichos que no les convengan nutricionalmente.

Para hacer en familia

En estos tiempos en donde la convivencia entre padres e hijos se está limitando cada vez más, debemos hacer una pausa y hacer algunos cambios. Podremos tener muchas razones o excusas para no convivir con nuestros hijos, como por ejemplo la falta de tiempo, dinero o por trabajo, pero si realmente se tiene el interés por compartir momentos juntos, seguramente que se encontrará la forma de lograrlo. Practicar deportes, formar una banda musical familiar, cocinar, salir a caminar o pasear a la mascota son algunas opciones. Otra muy emocionante es organizar un campamento familiar. Si el jardín de su casa es amplio aprovéchelo para montar un campamento, si cuenta con tiendas de campaña o puede adquirir algunas será mucho mejor, también puede montarlo fuera de casa, elija un lugar amplio y en donde se este en contacto con la naturaleza.

Échele los dos ojos a sus hijos

Los problemas de la vista son muy serios, pero en los niños no son tan fáciles de reconocer. No obstante si no se detectan a tiempo pueden traer graves consecuencias, incluso la pérdida de la visión.

Los hijos de “La Chureca”

La Chureca ya no existe como basurero, pero dejó “hijos” esparcidos por toda Managua: los basureros ilegales que se pueden ver en cauces, paradas de buses y cunetas, como el de la gráfica, ubicado al sur de la entrada de la cooperativa Parrales Vallejos. Estos basureros son parte de los datos que indican que en Nicaragua producimos aproximadamente 5 mil toneladas de basura por día.

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